En invierno se producen más lesiones musculares debido al frío, según advierte fisioterapeuta

En invierno llegan a las consultas de Fisioterapia muchas más algias de raquis y lesiones musculares que en verano debido al frío, según ha advertido el experto en Ejercicio Terapéutico, recuperación funcional y Fisioterapia Deportiva David Martín-Caro Álvarez, por lo que el especialista ha incidido en la importancia del calentamiento previo al ejercicio y de acudir al fisioterapeuta.

«Tal vez sea casuístico, pero en esta semana hemos tenido multitud de roturas musculares, mientras que en verano ese porcentaje de lesiones fibrilares disminuyen, aunque aumentan las lesiones ligamentosas y articulares», abunda David, que aclara que, aunque no se puede establecer qué lesiones son las más frecuentes, ya que depende del tipo de práctica deportiva que se realice, aquellas que afectan a todo el sistema osteoarticular y músculotendinoso «son las que más se repiten».

Así las cosas, ha explicado que, con el frío, tanto los músculos como el sistema articular se encuentran mucho más rígidos y con menor movilidad, por lo que es «fundamental» realizar un calentamiento del sistema osteoneuromuscular, que mejore la funcionalidad y, sobre todo, que evite que se produzcan lesiones. «Si un calentamiento normal debe durar unos 15 minutos como mínimo, en época de frío debería ser de unos 25 minutos», afirma Martín-Caro.

En este sentido, afirma que el tipo de calentamiento hay que realizarlo siempre adaptado a las características de cada persona. «Como normas básicas podemos mencionar que el calentamiento debe llevar un orden: comenzar por ejercicios de movilidad articular, activación tendinosa y neuromuscular, ya que es muy importante activar de una manera correcta todos nuestros sistemas nerviosos y reflejos, que tendrán un papel muy activo en la prevención de lesiones», ha explicado. Ha añadido que, después, es necesario continuar con ejercicios más funcionales que impliquen algún gesto funcional o deportivo, «para ir concluyendo con una activación de todo el sistema cardiorespiratorio».

Por otro lado, la visita al fisioterapeuta puede ayudar a los pacientes a identificar sus puntos frágiles. «Los fisioterapeutas, por tanto, tenemos un papel muy importante ya que, por medio de nuestras valoraciones y nuestros conocimientos podemos indicarles las pautas y programas de ejercicio terapéutico adaptados a cada persona, enseñarles a realizar un buen calentamiento, con cargas e intensidades adecuadas para cada deportista, así como una correcta vuelta a la calma», ha señalado.

Por último, avisa, lo más importante antes de realizar cualquier actividad que implique ejercicio físico es determinar las capacidades cardiovasculares y neuromusculares de cada paciente, ya que un desequilibrio entre las demandas y exigencias de la práctica deportiva y las capacidades de cada deportista va a ser el responsable de la aparición de un gran número de patologías y lesiones.

Fuente: COPE

Aumento de casos de cervicalgia, lumbalgia y ciática

Últimamente se ha visto un aumento de ciertas dolencias, como la cervicalgia, la lumbalgia y la ciática.

¿Por qué?

A causa de estar mucho tiempo en casa, sentados, teletrabajando… Se pasa mucho tiempo en estático, de manera que se da una pérdida de masa muscular. Esto a su vez, puede generar lesiones en la columna lumbar. Al mismo tiempo, con la libertad que se nos ha dejado para hacer deporte, mucha gente inexperta ha tenido prácticas deportivas sin control, lo que también genera numerosas lesiones. El teletrabajo también ha provocado un incremento en dolores cervicales.

El sedentarismo ha aumentado en la última temporada, bien porque ha tocado cumplir cuarentena después de haberse contagiado o simplemente por el contacto con un positivo. Este sedentarismo se ve reflejado en el aumento de citas en clínicas de fisioterapia. Una de las raíces del problema es el de las posturas mantenidas. Mantener las mismas posturas durante muchas horas sumado a la pérdida de masa muscular es una de las razones de la aparición de problemas tanto musculares como nerviosos. Como bien hemos dicho anteriormente, las principales afecciones son las que tienen que ver con la columna, especialmente en las zona cervical y lumbar (lumbalgia o ciática).

Por ello recomendamos que si el estado de salud lo permite, intentaremos mantenernos lo más activos posibles. «Muévete como puedas, pero muévete». “Hay ejercicios específicos que son muy beneficiosos para la espalda, también son recomendables los ejercicios de fuerza tanto de tracción como de empuje. Lo fundamental es mantenerse activo el mayor tiempo posible”, comenta un fisioterapeuta.

Otra de las claves será practicar deporte con conocimiento. Para prevenir lesiones es fundamental practicar deporte, siempre adaptado a nuestro estado físico y siguiendo siempre los consejos y las pautas de profesionales.  Lesiones de hombros, problemas en tobillos o rodillas, hasta roturas musculares son algunas de las lesiones más comunes con las que nos hemos encontrado en la última temporada.

Por último, cuidado con el teletrabajo. Este ha sentado en una silla a miles de trabajadores acostumbrados a empleos que requerían una mayor movilidad, estando ahora largas horas frente al ordenador, lo que les ha generado problemas musculares, sobre todo en cervicales. Estas molestias o lesiones son las más habituales en personas que pasan mucho tiempo frente a una pantalla, aunque ellas mismas traten de mantener una postura correcta. Mantener la misma postura durante mucho tiempo no será beneficioso. Lo ideal sería levantarse de la silla y mover un poco el cuello, hombros, la espalda, las rodillas… cada media hora al menos, evitando así las posturas prolongadas. Al mismo tiempo, la práctica deportiva será beneficiosa, evitando así el sedentarismo que hemos mencionado anteriormente.

Fuente:

  • https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/cuarentenas-aislamiento-disparan-consultas-lumbalgias-ciaticas-fisioterapeutas_18_3040545103.html

El mundo del Kinesiotape

¿Qué es el Kinesiotape?

Es una fina venda elástica hecha de algodón que tiene la particularidad de poder estirarse hasta 130-140% de su original longitud. Contiene una capa fina de pegamento de uso médico para poder adherirse a la piel y permitir que esta pueda transpirar.

El fin de que sea un material con la capacidad de estirar es por la tracción que ejerce en la zona afectada corrigiendo su función correcta en casos donde haya una amplitud de movimiento. El adhesivo permite que permanezca en la zona y ejerza su efecto sin moverse del lugar en donde se colocó, solo basta con frotar la cinta en contacto con la piel para activar así su pegamento. El adhesivo se activa a través del calor emitido por frotar la cinta sobre la piel.

Este tipo de vendaje tiene la ventaja que no limita la circulación sanguínea y mantiene la llegada de la información propioceptiva de la zona que tiene la lesión, lo que ayuda a una pronta recuperación del movimiento normal del área lesionada.

Tipos de corte:

  1. Corte en I: “Las técnicas en I suelen tener dos aplicaciones: en ligamentos y músculos”, relata Pérez. “En el caso del ligamento, buscamos sujeción o estabilidad mientras que en los músculos, depende de lo que queramos conseguir, podemos colocarla de la inserción al origen del músculo (efecto relajante) o al revés (efecto estimulante)”.
  2. Corte en Y: Pérez aclara que normalmente ésta es una técnica centrada en los músculos, “especialmente en aquellos que tengan varios vientres (parte carnosa donde se encuentran las fibras)”. También se emplea cuando se pretende que la aplicación no sea directa, de ahí que el fisio bordee con este corte los límites del músculo. Actúa de manera muy similar a la aplicación anterior, pudiendo lograr un efecto estimulante o relajante.
  3. Corte en ‘donuts’: “Las técnicas en ‘donuts’ son aquellas que van buscando aumentar el espacio en una articulación”, señala el fisioterapeuta. También se utiliza en “las aplicaciones en las que tienes que esquivar dedos para sujetarla. Por eso, le haces un hueco a la venda para introducir el dedo y ya pegas el resto de la tira en la zona que quieras ponerla”, alecciona Pérez.
  4. Corte en ‘pulpo’: Este tipo de colocación de tiras está centrada en la “reabsorción de edemas y para potenciar el efecto circulatorio”.

Técnicas:

Usa 6 técnicas correctivas aplicando distintas tensiones en función de lo que queramos conseguir.

  1. Corrección mecánica: utilizada para prevenir los movimientos patológicos sin limitar el movimiento natural.
  2. Corrección de la fascia: ayuda a dirigir el movimiento de una fascia muscular.
  3. Corrección del espacio: amplía el espacio intersticial, descomprimiendo los tejidos y aliviando el dolor.
  4. Tratamiento de ligamentos o tendones: ayuda en la estimulación de los mismos.
  5. Corrección funcional: utilizada para limitar la hiperextensión.
  6. Corrección circulatoria: ayuda a disminuir la presión en los tejidos aumentando el flujo sanguíneo.

Efectos y beneficios:

Existen innumerables beneficios que pueden obtenerse teóricamente con el uso de este tipo de vendaje elástico.

  1. El vendaje elástico puede corregir la alineación de músculos débiles facilitando el movimiento.
  2. Por su firmeza al adherirse a la piel produce un alivio de la presión que puede ejercer una inflamación o lesión sobre los nociceptores que son los que detectan la presencia de la lesión.
  3. Produce una estimulación de los mecanoreceptores que mejora significativamente la propiocepción y produce una gran mejora a nivel articular y muscular.

Para hablar del efecto circulatorio y del efecto analgésico del kionesiotape, hay que entender que en las lesiones musculares se produce un estrechamiento del espacio que hay entre la piel y el músculo. Esa reducción de espacio provoca que los receptores dolorosos se estimulen al tiempo que disminuye la presión sanguínea. Con las tiras se consigue un levantamiento microscópico de la piel, que restablece ese espacio y el aporte sanguíneo (efecto circulatorio/drenaje), lo que a su vez provoca que esos receptores del dolor dejen de estar estimulados (efecto analgésico).

Sobre el efecto neuromecánico, el kinesiotape centra su acción en la piel, en su capacidad de enviar información al cerebro y en la capacidad que el cerebro tiene de proporcionar respuestas mediante los receptores del sistema somatosensorial (parte del sistema nervioso que nos da información sobre el dolor, tacto, movimiento, picor, textura…). Todos los movimientos corporales son llevados a cabo como respuesta a estímulos exteriores. Así, podemos influir en cualquier movimiento mediante la colocación de las tiras además de alterar el tono muscular según el modo en el que se posicionen.

Por ello, puede tener un pequeño papel beneficioso en mejorar ciertos aspectos como la fuerza o el rango de movimiento en ciertas lesiones. También podría tener una posible acción preventiva, aunque no está del todo claro. El kinsiotape incrementa el flujo sanguíneo y se ha demostrado que genera una reducción del dolor, aunque en este caso siendo combinado con masajes manuales.

Contraindicaciones o situaciones de precaución:

El kinesiotape no es aconsejable en:

  1. Heridas abiertas.
  2. Pieles irritadas.
  3. Personas con riesgo de sufrir trombosis,
  4. Después de sufrir traumatismos severos.
  5. Personas alérgicas a materiales adhesivos.
  6. Embarazadas.
  7. Diabéticos.
  8. Personas con metástasis.

En algunas de estas situaciones sí se podría apostar por el kinesiotape con ciertas modificaciones, aunque debe ser el profesional el que decida si es recomendable o no utilizarlo.

Fuentes:

  1. https://fisiomarket.com/blog-de-fisioterapia/kinesiotape-que-es-y-como-funciona/
  2. https://www.saludmasdeporte.com/kinesiotape/
  3. https://www.ortoweb.com/blogortopedia/kinesio-tape-o-vendaje-neuromuscular/

Los glucocorticoides no son tan efectivos como la fisioterapia para el dolor de la artrosis

Una reciente investigación concluye que los pacientes que han recibido fisioterapia frente a las inyecciones de glucocorticoides han conseguido reducir el dolor y mejorar la funcionalidad física.

Según los hallazgos revelados por un reciente estudio, la fisioterapia aplicada a pacientes con artrosis de rodilla consigue una mayor reducción del dolor y de la discapacidad funcional que los tratamientos basados en inyecciones de glucorticoides intraarticulares.

Los glucocorticoides son hormonas pertenecientes a la familia de los corticosteroides que participan en la regulación del metabolismo de carbohidratos favoreciendo la gluconeogénesis y la glucogenólisis; poseen además actividad inmunosupresora.

El estudio, se encuentra liderado por Gail Deyle, miembro de la Army-Baylor University Doctoral Fellowship. Este ha contado con una muestra de 156 pacientes con una edad promedio de 56 años. Estos padecían artrosis en una o ambas rodillas y fueron sometidos de forma aleatoria en una proporción de 1: 1 para recibir un tratamiento basado en fisioterapia o una inyección de glucocorticoides. Cabe señalar que la severidad del dolor y el nivel de discapacidad eran similares en los pacientes de ambos grupos.

Los pacientes integrados en el grupo cuyo tratamiento se basaba en la fisioterapia recibieron instrucciones sobre los ejercicios, movimientos articulares y los criterios sobre los que se fundamentarían estos en términos de dosificación y progresión de la intensidad. A los sujetos se les administró una media de ocho sesiones de fisioterapia durante un periodo de entre cuatro y seis semanas. Estos contaban con la opción de acudir a entre una y tres sesiones adicionales en el momento de las reevaluaciones, fijadas cuatro y nueve meses después de la finalización del tratamiento.

Por otro lado, un reumatólogo fue el encargado de suministrar las inyecciones intraarticulares a los pacientes incluidos en el grupo de los glucocorticoides. Estos recibieron una inyección en una o ambas rodillas (en función de la presencia o no de artrosis) de 1 ml de acetónido de triamcinolona y 7 ml de lidocaína al 1%. Antes de tomar la decisión de administrar la referida combinación el grupo de investigadores debatió sobre si era necesaria la administración de inyecciones adicionales. Se determinó que los pacientes podían recibir una media de tres inyecciones anuales en un año.

El análisis de los resultados del estudio se ha efectuado tomando como referencia el Índice de Artrosis de las Universidades McMaster de Western Ontario (WOMAC, por sus siglas en inglés), que establece una puntuación que va de cero a 240, siendo los resultados más altos los que se atribuyen a pacientes con dolor severo, discapacidad funcional y rigidez elevada.

De acuerdo a esto las puntuaciones obtenidas por los dos grupos de pacientes al inicio del estudio fueron de 108.8 +/- 47,1 en aquellos a los que les fue administrada la inyección y de 107.1 +/- 42.4 en el grupo que recibió fisioterapia.

Tras un año de aplicación de ambos tratamientos, las puntuaciones medias fueron de 55.8 +/- 53.8 para el grupo al que se le administraron los glucocorticoides; y de 37 +/- 30.7 en los que recibieron un tratamiento basado en la fisioterapia.

De este modo los investigadores concluyeron que la fisioterapia como tratamiento en pacientes con artrosis de rodilla reporta una mejoraría en la puntuación relativa al dolor y funcionalidad física, frente a las inyecciones de glucocorticoides.

El estudio “Physical Therapy versus Glucocorticoid Injection for Osteoarthritis of the Knee”, fue publicado en New England Journal of Medicine

Fisioterapia respiratoria, importante en la actualidad

Fisioterapia respiratoria, concepto:

Es una especialidad de la fisioterapia que se encarga del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes enfermedades del aparato respiratorio o cualquiera que interfiera en su correcto funcionamiento, con el fin de mantener o mejorar la función respiratoria.

Objetivo:

Conseguir una mejoría de los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad, consiguiendo la máxima capacidad física, mental, social y laboral de cada paciente.

Los procedimientos se basan en dos puntos:

  • La terapia física, que consistirá en fisioterapia respiratoria y ejercicios respiratorios.
  • El entrenamiento muscular, tanto general, como de los músculos respiratorios.

Indicaciones:

Enfermedades pulmonares obstructivas, restrictivas, crónicas y agudas. Agudas como bronquitis o neumonías y en enfermedades crónicas como EPOC, bronquiectasias, enfermos neuromusculares y neurológicos con afectación respiratoria, asma, cáncer, pre y post cirugía toraco-abdominal, trasplante pulmonar, encamamiento prolongado…

Precauciones:

La sesión nunca se debe realizar durante las dos horas posteriores a una comida para evitar vómitos o reflujo gastroesofágico.

Complicaciones:

  1. Desaturación por debajo de 85% (según pulsioxiometría).
  2. Broncoespasmo.
  3. Extubación accidental.
  4. Movilización de secreciones que ocluyen totalmente el TE (tapón de moco).
  5. Erosión de la mucosa bronquial.
  6. Reflejo vasovagal.

Contraindicaciones:

La fisioterapia respiratoria debe de ser realizada con cautela o incluso contraindicada en los siguientes casos:

  1. Pacientes con coagulopatias.
  2. Estado asmático.
  3. Estado epiléptico.
  4. Posoperado de cirugía craneo-encefálica.
  5. Sistema osteoarticular debilitado con riesgo de fracturas.
  6. Fractura de costillas.
  7. Aumento de la presión intracreaneal.

Técnicas y ejercicios:

Drenaje postural:

Es la técnica que mejor se tolera y la preferida para la eliminación de las secreciones. El objetivo de esta técnica es conseguir que las secreciones drenen por acción de la gravedad hacia bronquios mayores, traquea, hasta conseguir expulsarlas con la tos.

Para realizar este drenaje postural, es preciso colocar al paciente en la situación más adecuada, según la zona del pulmón que deseemos drenar.

Cada posición debe mantenerse durante 3-5 minutos. Antes de comenzar la técnica, es necesario que el paciente sepa toser y respirar de forma profunda y eficaz. No debe realizarse cuando el paciente está recién comido.

Percusión y vibración:

Se usan asociadas a la técnica de drenaje postural. La percusión consiste en dar palmadas, de una manera rítmica, con las manos huecas. El objetivo que persigue es desalojar mecánicamente las secreciones espesas adheridas a las paredes bronquiales.

La vibración consiste en la compresión intermitente de la pared torácica durante la espiración, intentando aumentar la velocidad del aire espirado para, de esta manera, desprender las secreciones.

Educación de la tos:

Esta técnica consiste en enseñar a toser, después de una inspiración profunda, durante la espiración, procurando hacerla en dos o tres tiempos para un mejor arrastre de las secreciones.

Está indicada en el pre y postoperatorios de pacientes con excesivas secreciones, así como en las situaciones de producción excesiva de esputo.

Ejercicios respiratorios:

Los ejercicios respiratorios tienen como objetivo disminuir el trabajo respiratorio, mejorar la oxigenación y aumentar la función respiratoria. Se realizarán una vez al día. Entre ellos tenemos:

  1. Respiración con labios fruncidos.
  2. Respiración diafragmática.
  3. Ejercicios de expansión pulmonar.
  4. Ejercicios para toser de forma eficaz y controlada.
  5. Ejercicio con respiración incentivada.

Bibliografía:

  • https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/cuidados-casa/como-realizar-fisioterapia-respiratoria
  • https://www.fisiorespiracion.es/que-es-fisioterapia-respiratoria.htm
  • https://www.efisioterapia.net/articulos/fisioterapia-respiratoria-0
  • https://fisiobronquial.com/que-es-fisioterapia-respiratoria/

Tendinopatía del supraespinoso, ¿qué se puede hacer en casa?

Tejido tendinoso:

Los tendones son bandas fibrosas de tejido conectivo, ricas en colágeno, cuya función es conectar los músculos con segmentos óseos y de esa forma, transmitir el movimiento producido por la contracción muscular. Son áreas donde se concentran grandes cargas que estresan el tendón. Aunque están formados por fibras de colágeno fuertes, se pueden estirar en exceso fácilmente o incluso desgarrar por sobreesfuerzo o sobreuso del tendón.

La clave de esta lesión la encontramos en el hecho de que los tendones están en continua destrucción/creación de tejido (tratando siempre de conseguir el equilibrio perfecto) y tienen una vascularización muy pobre, (pobre riego sanguíneo y, por lo tanto, pocas células reparadoras) lo que lleva a la lesión si se estresa el tendón más de la cuenta y no se le da tiempo para conseguir el correcto equilibrio destrucción/creación.

¿Qué es una tendinopatía?

La tendinopatía es el término aplicado a la combinación clínica de dolor y pérdida de función originada en un tendón.  Este proceso se cree asociado o producido por un cambio estructural del tendón, sin embargo, se sabe que el dolor es un procesamiento de nuestro cerebro ante estímulos concretos, con lo que esta modificación estructural no siempre da lugar a los síntomas antes descritos.

El dolor en la tendinopatía suele ser transitorio y generalmente asociado a la carga. Lo que puede indicar que es una señal de protección por la lesión del tejido, sin embargo, la gran facilidad de cronificación de esta patología y los recientes estudios que muestran que el ejercicio con cierta aparición de dolor, de modera intensidad no es perjudicial, hacen ver que la complejidad es mucho mayor que un simple daño en el tejido.

Posibles tratamientos:

Uno de los pilares fundamentales en la recuperación del tendón será planificar de forma adecuada una progresión de ejercicio terapéutico, individualizado y que tenga en cuenta las necesidades del paciente y las características del tendón afecto.

El ejercicio tiene que tener en cuenta la intensidad del dolor, pues, si éste es elevado se pueden comenzar con isometrías (contracción muscular que no modifica la longitud del músculo durante su ejecución) para dar una base de fuerza general y además aprovecharse de su baja carga sobre el tendón afecto y sus características analgésicas.

Tras ello potenciar la musculatura implicada, para posteriormente comenzar a aplicar cargas progresivas al tendón en cuestión, e influir en la reparación y regeneración del mismo. Para finalmente acabar con ejercicios en los que se aumenta la velocidad de ejecución y así trabajar el almacenamiento de energía en el tendón (si esto es pertinente).

Ejercicios para hacer en casa:

Como hemos comentado, podemos empezar por ejercicios de isometría, donde no habrá movimiento alguno, simplemente se llevará a cabo una contracción muscular. De esta manera, colocados con el hombro afecto contra la pared, entre el tronco y esta, haremos fuerza como si quisiésemos despegar el brazo del tronco (abducción). Al estar contra la pared no se creará ningún tipo de movimiento, realizando un ejercicio en isometría. Haremos 10 repeticiones y tras un breve descanso continuaremos con la siguiente serie. En total llevaremos a cabo 3 series.

Otro posible ejercicio sería en la misma posición, con el codo doblado en 90º e intentando llevar el puño hacia la pared, dejando el codo pegado al cuerpo y realizando así el gesto de rotación externa. Llevaremos a cabo 3 series de 10 repeticiones.

Isométricos para abducción de hombro - YouTube

 

Una vez hayamos terminado los ejercicios podemos hacer ejercicios de Codman, aumentando así el espacio subacromial. Para ello cogeremos un peso (una botella de agua, una pesa si tenemos en casa…) y lo cogeremos con la mano del hombro afecto. Nos apoyaremos en una mesa, una silla, la pared… con el brazo sano y tras inclinarnos ligeramente adelante, dejaremos caer el brazo hacia el suelo utilizando al pesa, relajándolo. Una vez colocado el brazo haremos círculos con la pesa, suavemente.

 

Ejercicios de Codman - Recuperación de lesión hombro

Fuentes:

  • https://www.mediespana.com/salud/diagnostico-tratamiento/tendinopatia/
  • https://www.irflasalle.es/que-son-las-tendinopatias/
  • https://lafisioterapia.net/tendinopatia-2

La Fisioterapia también se blinda al coronavirus

El coronavirus sigue ahí, pero sus secuelas, tanto por el contagio como por el confinamiento, han aumentado la demanda de Fisioterapia. Los profesionales han puesto en marcha un sinfín de protocolos para blindarse a la infección por COVID-19 sin mermar con ello la atención a sus pacientes.

En este contexto, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla – La Mancha (COFICAM), siguiendo las recomendaciones marcadas por el Consejo General de Colegios Fisioterapeutas de España (CGCFE), la Asociación Española de Fisioterapeutas (AEF) y la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Fisioterapia (CNNDFF), quiere poner en conocimiento de la población castellano-manchega que los tratamientos fisioterápicos se están dispensando con plenas garantías de seguridad, ya sean en clínicas privadas e incluso en domicilios o en la sanidad pública.

Actualmente, hay protocolos que dejan claro cómo debe ser el día a día en una consulta o en la visita domiciliaria del fisioterapeuta, y “no hay duda que desde que se reanudara la actividad asistencial programada los fisioterapeutas han adoptado las medidas necesarias para trabajar con las mejores garantías de protección para los pacientes y el equipo humano de las clínicas”, afirman desde COFICAM.

Medidas adoptadas por los fisioterapeutas:

  • Realización de teleconsulta o triaje previo antes de que acuda el paciente al centro para averiguar los detalles necesarios de la patología por la que consulta, así como los detalles pertinentes relacionados con un posible contacto con la COVID-19.
  • Información de las normas y requerimientos que la persona deberá cumplir cuando deba acudir presencialmente a la clínica.
  • Separación de 10 minutos entre las sesiones de tratamiento para evitar cruzarse con otras personas y asegurarse de aplicar al 100% el protocolo de desinfección.
  • Medición de temperatura de cada paciente y trabajador al entrar en el recinto.
  • Desinfección de todos y cada uno de los pomos de las puertas. Desde la entrada hasta cabinas y baños entre paciente y paciente.
  • Gel hidroalcohólico en todas las salas, recepción y baños.
  • Sabanilla desechable y toalla personal con cada paciente.
  • Desinfección de camilla, agujero facial, equipos de electroterapia, y perchero después de cada tratamiento.
  • Uso obligatorio de mascarilla por parte del personal y de los pacientes.
  • Preferencia de pago con tarjeta frente a efectivo.

Para los pacientes se recomienda:

  • Acudir a la clínica sin acompañante (exceptuando menores o personas con movilidad reducida).
  • Llegar a la hora de la cita (no mucho antes para evitar esperas innecesarias)
  • Quitarse pulseras, collares o pendientes.
  • En el caso de cruzarse con otro paciente en la clínica, debe mantener una distancia de al menos un metro y medio.

Aumento de la Fisioterapia a domicilio 

Muchas personas han necesitado cuidados debido al teletrabajo. Lumbalgias, contracturas y dolores en el cuello son las dolencias más comunes que ha dejado el teletrabajo en estos meses. Además, las secuelas motoras, respiratorias y neurológicas provocadas por el COVID-19 también son motivo para acudir al fisioterapeuta. Debido a ello, los profesionales han visto como ha aumentado la demanda de los tratamientos fisioterápicos a domicilio.

Igualmente, los tratamientos se han visto espaciados en el tiempo, con el fin de garantizar las medidas de protección y poder prestar una atención de calidad para el usuario y con seguridad para el propio fisioterapeuta.

Fuente: Diario Sanitario

DIATERMIA FISIOTERAPIA PIÑAR DE JUANA

En Fisioterapia Piñar de Juana hemos probado la máquina de Diatermia Fisiowarm Easy de la casa Helios y estamos muy contentos con los resultados obtenidos. Las personas que la han probado nos han transmitido también su satisfacción.

DIATERMIA FISIOTERAPIA PIÑAR DE JUANA

Desde Fisioterapia Piñar de Juana nos complace deciros que hemos comprado una máquina de diatermia.

Dentro de las técnicas de electroterapia avanzada, la diatermia es un tratamiento que acumula un bagaje de eficacia contrastada. Se trata de una terapia basada en el uso de corrientes eléctricas de alta frecuencia, con lo que se consigue estimular los tejidos en zonas muy profundas que son muy difíciles de activar. De esta forma, con la diatermia se consiguen avances notables frente a patologías o lesiones como los esguinces, las roturas fibrilares o las contracturas.

La diatermia es una técnica con una larga trayectoria de más de 30 años, que se basa en la producción de ondas de alta frecuencia que producen un aumento de temperatura en la zona lesionada. La eficacia de la diatermia explica que siga siendo aplicada con frecuencia por los fisioterapeutas.

La diatermia está indicada para esguinces de tobillo, tendinopatías, rotura de fibras, contusiones, contracturas, fracturas (como la fractura de peroné), sobrecargas o edemas, pues permite acelerar el metabolismo y la absorción del edema. Esto reduce notablemente el tiempo de recuperación.

Modalidades de diatermia

Cuando se habla de diatermia, hay que partir de la distinción entre las dos modalidades de aplicación:

  • La diatermia capacitiva se utiliza para los tejidos más superficiales. Como explica Quintero, el modo capacitivo suele utilizarse para trabajar la recuperación muscular.
  • La diatermia resistiva permite trabajar tendón, hueso y ligamentos. Es decir, «todo lo que tenga menos capacidad hídrica que el músculo».

Antes de la aparición de esta terapia avanzada, se utilizaban microondas o infrarrojos. Sin embargo, con estas técnicas el campo de actuación se disipaba, o las ondas penetraban muy poco, con lo que el efecto sobre los tejidos dañados era menor.

¿Qué efectos tiene la diatermia?

La diatermia consigue acelerar los mecanismos naturales de reparación de los tejidos lesionados. El mecanismo es el siguiente: la aplicación de calor focalizado en tejidos profundos, produce unos efectos bioquímicos de mejora de la permeabilidad de la membrana celular, así como un incremento de los intercambios iónicos, y un aumento de la microcirculación con una mayor vasodilatación. Esto produce, finalmente, la mejora de la reabsorción venosa y linfática.

La transferencia de corriente de alta frecuencia a los tejidos produce varios efectos:

  • Eleva la temperatura de esos tejidos, en ocasiones a niveles muy profundos a los que no es posible llegar con otras técnicas.
  • Se produce una elevación del umbral del dolor como efecto necesario de ese aumento de la temperatura.
  • Tiene un efecto vasodilatador, de modo que el aumento del flujo sanguíneo facilita el drenaje de edemas.
  • Se produce también un efecto antiinflamatorio, resultado directo del efecto vasodilatador.

Con la diatermia se penetra en el tejido, y se concentra o expande. Y no sólo eso: permite trabajar de forma dinámica, estar haciendo una aplicación y trabajando a la vez un movimiento específico que me interese. Al cabo, se produce una reducción del dolor, la mejora de la movilidad, la regeneración de los tejidos más rápidamente, se acelera la cicatrización y se reduce la fibrosis.

¿La diatermia duele?

Además, esta técnica tiene la ventaja de ser totalmente indolora y no estar contraindicada excepto para casos muy concretos. El paciente tiene una sensación térmica de calor, siempre dentro de la zona de confort. Una sensación de calor que puede estar en torno a un 7 sobre diez. Pero el efecto se produce a nivel profundo, aumentando el metabolismo y acelerando por tanto la recuperación. El tratamiento con diatermia ejerce un efecto antiinflamatorio y analgésico que permite al especialista trabajar con otras técnicas.

Suele aplicarse en sesiones de 15 a 30 minutos. Si hay alguna herida, son contraindicaciones relativas y básicas. Solo hay que tener precaución en pacientes con material de implante como marcapasos o placas en fracturas, pero solo es problemático si la diatermia se aplica en la zona del implante.

Eso sí, la diatermia debe aplicarse siempre por el especialista, en este caso el fisioterapeuta, y en combinación con las técnicas que ese especialista estime oportunas. Se trata de que los profesionales mejor formados tengan a su disposición el equipamiento que incorpora la tecnología más eficaz, para ofrecer al paciente un tratamiento similar al de la medicina y la fisioterapia deportiva de las que disponen los clubes de élite.

 

Fuente: Saludeporte por grupo Belman. Néstor Cenizo

¿Láser en fisioterapia?

La fisioterapia cuenta con diversas modalidades de tratamiento de lesiones y entre ellas encontramos la electroterapia, que a su vez, cuenta con diferentes herramientas a utilizar. Una de estas es el láser.

La palabra láser es un acrónimo y sus siglas significan lo siguiente: Light Amplification by Stimulated Emision of Radiation, en otras palabras, es una amplificación de luz mediante emisión estimulada de radiación.

Existen distintas clases de láser y la que se usa en fisioterapia es la 3B, con una potencia media de salida que puede llegar a 500mW, utilizado como terapia de láser frío (ya que no llega a producir una reacción térmica) o de baja potencia. Esta terapia consiste en aplicar un haz de luz láser sobre cualquier zona del cuerpo afectada por una patología.

Como hemos mencionado, no se genera ningún efecto térmico, sino que se utiliza un proceso de fotobiomodulación, con el que las células dañadas se reactivan, dando lugar a que las mitocondrias vuelvan a los niveles habituales de producción de ATP (molécula encargada tanto del transporte como de la posterior liberación de energía), haciendo que se equilibre y regrese a la normalidad con mayor rapidez.

Aspectos a tener en cuenta:

  • Frecuencia o longitud de onda seleccionada.
  • Dosificación, donde se pueden apreciar 3 parámetros:
    • Densidad de potencia suministrada.
    • Tiempo de exposición.
    • Densidad de energía absorbida.

Efectos terapéuticos del láser:

  • Eliminación del dolor de la zona a tratar: tiene un efecto similar al de un analgésico contra el dolor.
  • Acción antiedematosa y acción antiinflamatoria: esto ocurre gracias al estímulo que supone la terapia tanto sobre el flujo sanguíneo como sobre el sistema linfático.
    • Aumento de velocidad sobre el flujo sanguíneo: eliminación de líquidos más efectiva en la zona donde se encuentra la inflamación.
    • Dilatación de vasos linfáticos: permite eliminar las impurezas que provocan los edemas.
  • Cicatrización de heridas mediante la estimulación de regeneración del tejido: gracias a una mayor cantidad de colágeno producido por nuestro organismo.
  • Ayuda a la normalización de las funciones celulares de la zona afectada.
  • Libera sustancias como la serotoninahistamina y bradicinina.
  • Aumenta la producción de ATP.
  • Aumenta la síntesis de ADN, la síntesis proteica y enzimática.

Posibles indicaciones:

  • Procesos ulcerosos.
  • Procesos varicosos.
  • Capsulitis.
  • Bursitis.
  • Tenosinovitis.
  • Fascitis.
  • Fibrosis.
  • Celulitis.
  • Desgarros tisulares.
  • Derrames.
  • Hematomas.
  • Esguinces.
  • Artritis y artrosis.
  • Lesiones meniscales.
  • Condropatías.

Contraindicaciones relativas:

  • Hematoma reciente.
  • Presencia de marcapasos.
  • Procesos infecciosos agudos.
  • Presencia de procesos neoplásicos.
  • Cardiopatías descompensadas.
  • Hipertiroidismo.
  • Embarazo.
  • Epilepsia.
  • Antecedentes de fotosensibilidad.

Bibliografía:

  • Conde, M.; de Sande, J.C.G. y Toscano, M.J. (2011). Terapia por láser de baja potencia:
    consideraciones óptico-físicas y biológicas determinantes en su aplicación clínica. Huelva,
    España.
  • Avci, P.; Gupta, A.; Sadasivam, M.; Vecchio, D.; Pam, Z.; Pam, N. y Hamblim, M. (2013).
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    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4126803/
  • https://harasambato.wordpress.com/2008/07/10/efectos-de-los-rayos-laser-en-los-tejidos/
  • https://www.fisioterapiamagallanes.es/aplicacion-de-laserterapia-en-fisioterapia/