Así destrozan tus pies las chanclas

«A partir de septiembre empiezan a llegar un montón de pacientes con fascitis plantar, metatarsalgia y en casos extremos neuroma de Morton», dice el doctor en fisioterapia Luis Palomeque.

¿Las culpables? Las chanclas durante el verano. Este tipo de calzado, que parece tan confortable y, sobre todo, fresco, no está diseñado para caminar. Antes tenemos que fijarnos en cuál es la mecánica del pie al andar. Cada vez que damos un paso, lo primero que toma contacto con el suelo es el talón. A medida que avanzamos, el peso pasa a la parte media del pie, y finalmente nos apoyamos en las cabezas del metatarso, sobre la almohadilla debajo de los dedos, para impulsarnos hacia delante.

Las chanclas alteran esta mecánica natural. «Este paso natural no se puede dar con chanclas», explica Palomeque. «Si yo hago este movimiento con un pie relajado, la chancla se saldría hacia delante. Para evitar esto, en cada paso flexionamos la planta hacia dentro en forma de garra para sujetar las chanclas. Esto es contrario a la fisiología normal de la marcha.»

Esta contracción del pie para que no salgan las chanclas disparadas pone tensión en la fascia plantar, una banda de tejido conjuntivo que mantiene el arco del pie, que se puede inflamar y causar dolor. Es la famosa fascitis plantar que también sufren los corredores. Si esta inflamación de la fascia plantar se prolonga puede aparecer otra lesión llamada espolón calcáneo, en la que la fascia sufre unas roturas que se calcifican, formando un crecimiento sobre el hueso que produce dolor y pinchazos.

La solución a los males de las chancletas es tan sencilla como asequible: usar sandalias con una tira que las sujete al talón. «En ese momento podemos caminar con el pie relajado, que es como lo hacemos si vamos descalzos», concluye Palomeque. Un estudio con una marca de chanclas que incluyen esta tira pudo observar que en efecto se producía una menor presión y alteración del paso.

Una lesión menos frecuente, pero que puede darse con las chanclas es el neuroma de Morton, una inflamación de los nervios que discurren entre los dedos de los pies, y que puede producir un dolor agudo en la almohadilla del pie.

Los mismos daños pueden ocurrir con otro tipo de calzado veraniego, los famosos zuecos de plástico Crocs. Si no se hace uso de la banda que los sujeta al talón, el daño es el mismo que con las chanclas, por no hablar de los posibles perjuicios sociales y estéticos que acarrea su uso. «Yo los uso en la clínica», dice Palomeque, «pero no voy con ellos por la calle ni de broma». Luis Palomeque apunta a que hay un calzado aún más dañino que las chanclas: los zapatos de tacón, donde llegan además los juanetes e incluso fracturas.

Dado que caminar con zapatos es más común que caminar descalzo a diario, los zapatos deportivos con un diseño de punta cerrada pueden ser una mejor opción de calzado que las chanclas para prevenir lesiones debido a su restricción en el movimiento y la carga de las articulaciones. Effect of flip-flops on lower limb kinematics during walking: a cross-sectional study using three-dimensional gait analysis.

Los adultos sanos se adaptaron bien a las chanclas. Sin embargo, la separación del flip-flop del pie condujo a una mayor flexión de la rodilla y dorsiflexión del tobillo en el swing, probablemente para asegurar que el flip-flop no toque el suelo y maximizar la adherencia al pie. El espacio libre mínimo del flip-flop fue bajo en comparación con el espacio libre descalzo. Esto puede aumentar el riesgo de tropezar en terrenos irregulares.

Las modificaciones del ángulo del tobillo del plano sagital, el movimiento del plano frontal y las características del contacto inicial observadas en la marcha descalza se producen en el calzado con flip-flop. Puede reducir los riesgos tradicionalmente asociados con el calzado con flip-flop al reducir la velocidad de carga en el golpe del talón y el movimiento del plano frontal en el tobillo durante la postura.

Fuente: eldiario.es

La fisioterapia ayuda a mejorar el estado de pacientes con problemas de ansiedad, insomnio o estrés

La campaña ‘12 meses, 12 consejos de salud’ del mes de agosto se centra en informar sobre los beneficios de la fisioterapia en el tratamiento de patologías como la ansiedad, el estrés o el insomnio.

Los fisioterapeutas explican cómo algunos abordajes desde la fisioterapia son beneficiosos para el tratamiento de estos problemas como coadyuvante al trabajo de otros profesionales.
El tratamiento con fisioterapia mejora el estado de las personas con problemas de salud mental como pueden ser la ansiedad, la depresión, el insomnio o el estrés, mejorando su funcionalidad y calidad de vida, según el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarra (COFN).
Esta es una de las consideraciones del videoconsejo del mes de agosto de la campaña ’12 meses, 12 consejos de salud’, que el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarra, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid realiza junto al Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña, el Colegio Oficial de Fisioterapeutas del País Vasco, el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Galicia, el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana y el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Cantabria realizan de forma conjunta, y que este mes dedican a informar sobre las aportaciones de la fisioterapia en enfermedades como el estrés:
Así, los fisioterapeutas recomiendan distintas terapias que han demostrado ser útiles en el tratamiento de estas enfermedades como terapias manuales, de conciencia corporal, de relajación, el biofeedback y, sobre todo, el ejercicio terapéutico y la actividad física adaptada.
“Se trata de técnicas eficaces para mejorar el estado de las personas con algún problema de salud mental como el insomnio, la depresión o la ansiedad, que consiguen mejorar su funcionalidad y calidad de vida”, explican.
Y es que, según detallan los fisioterapeutas en el clip, el estrés es la respuesta del organismo a cualquier estímulo o condición que cree tensión. Ante esta situación, se puede alcanzar una respuesta beneficiosa, como ocurre en el caso de los deportistas que se concentran durante periodos establecidos de tiempo para conseguir determinados logros, lo que se conoce como eustrés. Por el contrario, si el estrés impide a la persona volver a la calma, este se convierte en negativo, resultando una situación de lo que se conoce como distrés.
El distrés puede provocar dolores de cabeza, de estómago, de espalda o de cuello, entre otros, que resultan perjudiciales para la salud. “En estos casos, el fisioterapeuta evaluará las intervenciones que puede llevar a cabo desde la fisioterapia y si es necesaria la colaboración de otros profesionales para realizar un abordaje completo de las causas”, indican.
El fisioterapeuta es por tanto “un terapeuta más del equipo multidisciplinar a tener en cuenta en el tratamiento de estas patologías que resultan una amenaza para nuestro movimiento y calidad de vida ya que la forma en la que nos movemos influye en cómo nos sentimos y viceversa”, concluyen.

Fuente: COFN

Elimine la tortura a su espalda

Para combatir dolor de espalda, principal causa de incapacidad laboral, especialistas recomiendan llevar tratamiento médico y fisioterapia.

¿Ha intentando con pomadas, masajes, estiramientos y nada le quita el dolor de espalda? Es probable que sea una lesión o una lumbalgia y tenga que recurrir con un especialista.

José Eleuterio González Martínez, especialista en medicina del deporte y rehabilitación física, explica que la lumbalgia es la principal causa de incapacidad laboral y que más del 85 por ciento de las personas mayores de 40 años tendrán un episodio de este trastorno alguna vez en su vida.

Explica que el dolor de espalda puede ser multifactorial, desde una contractura muscular, una hernia de disco que presione una raíz nerviosa, una fractura o algún padecimiento reumatológico, una infección renal y en casos extremos un tumor.

«La espalda es un área muy sensible y es muy fácil de lastimar: malas posturas, cargar objetos pesados con una mala posición, levantarse cotidianamente mal, a largo plazo te va a generar molestias», comenta.

Cuando el origen del dolor es muscular se da tratamiento médico y fisioterapia.

«La fisioterapia común es aplicar cambios térmicos como el hielo, infrarrojo, ultrasonido terapéutico que ayuda desinflamar el músculo, electroterapia, masajes».

El tratamiento médico consiste en dar antiinflamatorios, relajantes musculares y analgésicos de rescate en caso de presentar un dolor insoportable.

Después de la visita al médico y el tratamiento es importante que el paciente siga fortaleciendo su musculatura lumbar y la musculatura abdominal.

«La mejor faja que podemos tener y podemos usar son nuestros músculos. Si nosotros fortalecemos nuestro abdomen y nuestra espalda no nos regresa el dolor lumbar, siempre y cuando tengamos buenas posturas y una buena higiene de columna».

Para prevenir un dolor en la espalda baja se recomienda:

Realizar estiramientos de oficina si está sentado por largos periodos.
Cambiar su postura cada media hora.
Al despertar, lo ideal es ponerse de lado, bajar los pies y levantarse con los brazos y no con la espalda.
Tener un colchón ni muy rígido ni muy suave.
Evite cargar pesas con una mala técnica en el gimnasio.
Use faja al cargar algo pesado.
Evite dormir boca abajo.
Al agacharse flexione las rodillas.

Fuente: Zocalo

Los esguinces son las lesiones traumatológicas más frecuentes en verano

Los esguinces son las lesiones traumatológicas más frecuentes en verano, ya que aumenta la práctica de deportes de impacto en suelos poco firmes como la arena de playa. El fútbol playa, voleibol o palas, se suelen practicar descalzo en esta época y, según el traumatólogo de HLA Montpellier, Javier Domingo Cebollada, “el esguince de tobillo suele ser la lesión más habitual. En general, suelen ser benignas y de resolución espontánea con reposo, analgesia y fisioterapia.

Cuando el dolor persiste en el tiempo, es conveniente estudiarlo. En ocasiones los ligamentos que se lesionan pueden cicatrizar de manera hipertrófica, es decir, el ligamento aumenta su grosor por el mecanismo propio de reparación y pueden aparecer fenómenos de pinzamiento de ese tejido cicatricial en la articulación.

Eso produce dolor localizado en el trayecto del ligamento e hinchazón al realizar esfuerzos. En estos casos, es conveniente realizar una exploración detallada para solicitar alguna prueba complementaria que confirme el diagnóstico.

También son frecuentes los traumatismos en los dedos de los pies, el más habitual en verano es el del quinto dedo del pie. Muchas veces este golpe acaba en una fractura de alguna falange, por ello, es importante acudir al médico, sobre todo si el dolor persiste y descartar con una radiografía que se haya podido ver afectado el metatarsiano.

En este tipo de fracturas, el uso inadecuado de las chanclas juega un papel fundamental, según el Dr. Domingo, «hay que utilizar solo las chanclas para la piscina o la playa, nunca para caminar o correr ya que dan muy poca estabilidad al pie y es muy fácil tener torceduras. Además, el pie no tiene el apoyo suficiente en el tobillo y eso puede dar lugar a problemas como tendinitis o dolores en el empeine por sobrecarga».

Fuente: Diario Médico

¿Por qué me duele la espalda cuando paso mucho tiempo en la cama?

El dolor aumenta considerablemente el día que duermes más de ocho horas

Descansas en un buen colchón, duermes las horas suficientes y, sin embargo, te duele la espalda; sobre todo en la zona lumbar. Y si algún día duermes más de la cuenta, la situación empeora. ¿Por qué ocurre esto? Roberto Junquera es experto en fisioterapia visceral y explica que el dolor en la columna puede deberse a la exteriorización de estrés acumulado y problemas de gases a nivel intestinal.

Dolor lumbar por acumulación de gases

Este dolor se instaura en la última fase del sueño. Suele ser sobre las cinco de la mañana en una persona que tiene el hábito de levantarse a las 7 o las 8, y aparece un dolor en la zona alta de las lumbares. Los pacientes cuentan que si respiran hondo, teniendo esa molestia, se les contractura la zona.

De hecho, los afectados se levantan de la cama porque cuando se ponen en marcha notan cómo les apacigua. Junquera explica que este dolor relacionado con la respiración suele deberse a un problema de gases a nivel intestinal. Para intentar evitarlo, el experto aconseja cenar de forma ligera a base de verduras y eliminando por completo los precocinados, para esquivar la gastritis o fermentación intestinal. Con esta recomendación en cuatro días debemos sentir la mejora.

Dolor lumbar por estrés y cansancio

El cansancio se manifiesta en las horas de descanso, cuando el cuerpo está relajado. Normalmente, cuando el bloqueo lumbar es de este tipo, los expertos hacer un examen al paciente donde normalmente suelen detectar una serie de anomalías.

Por ejemplo, el paciente está tumbado boca arriba y aparentemente la pierna izquierda parece ser más corta que la derecha y está girada hacia afuera. Y si el paciente está sentado y de pie, la cresta ilíaca izquierda quedará un poco más alta que la derecha. Según Junquera, estas asimetrías vienen dadas debido a un cansancio provocado por estrés y, a veces, se expresa en los momentos de descanso y más si ese día hemos dormido mucho.

De hecho, el fisioterpeuta cuenta que muchas personas desarrollan lumbalgia durante sus vacaciones, porque de esta manera su cuerpo le está indicando que necesita un respiro.

Fuente: 65ymas.com

¿Qué es la anquilosis? Síntomas, causas y cómo tratar la enfermedad

Falta de movimiento en una articulación

La anquilosis es la reducción parcial o total de la capacidad de movimiento de una articulación debido generalmente a que dos huesos se han unido dentro de la articulación (anquilosis ósea). También puede producirse a consecuencia de la rigidez de los tejidos articulares (anquilosis fibrosa). Las articulaciones son estructuras que facilitan la unión de dos huesos mediante una cápsula articular, ligamentos y cartílagos. La rigidez y pérdida de movilidad suele ser un proceso progresivo. La anquilosis más frecuente es la de rodilla, pero también es común la de hombro, codo y tobillo.

Causas de la anquilosis

Las causas de la anquilosis son muy diversas. Es frecuente que este trastorno sea creado por un traumatismo importante o por problemas congénitos. También puede ser de causa desconocida (idiopática) o producto de otra enfermedad como la osteomielitis o la tuberculosis. En ocasiones se produce a través de una operación quirúrgica con la finalidad de inmovilizar algunas articulaciones. La espondilitis anquilopoyética y la muy frecuente artritis reumatoide también pueden estar detrás de la anquilosis.

La anquilosis se puede clasificar de varias maneras:

Por estructuras comprometidas: anquilosis ósea y anquilosis fibrosa o anquilosis falsa. En la primera se unen dos huesos dentro de la articulación, en la segunda se inflaman las partes blandas, los tejidos articulares.
Por la región involucrada: columna vertebral, articulación temporo-mandibular, rodilla, cadera…
Por evolución: permanente o transitoria.
Por lateralidad: unilateral o bilateral.

Síntomas de la anquilosis. Rigidez articular

Los síntomas de esta enfermedad son varios y están relacionados con la ausencia de movilidad articular:

Rigidez.
Pérdida de movilidad en las extremidades.
Inflamación.
Dolor continuado.
Fiebre (en aquellas ocasiones en las que hay infección).
Diagnóstico de la anquilosis

Examen físico y análisis complementarios

La exploración física por parte del médico permite detectar la presencia de la anquilosis, pero suele ir acompañada de otras pruebas. El análisis de sangre permite comprobar si hay infecciones y otras afectaciones. También se usa la tecnología de detección por imagen para certificar con exactitud el estado de las articulación afectadas.

Tratamiento y medicación de la anquilosis. Mejorando los síntomas

El tratamiento de esta enfermedad busca mejorar los síntomas y corregir la causa que la haya originado e incluye medicación, cirugía y fisioterapia.

Tras la detección de la anquilosis se usan antiinflamatorios y analgésicos para mejorar los síntomas. Suelen contener esteroides que actúan como antiinflamatorios e inmunosupresores. La medicación se complementa con una serie de ejercicios ordenados por el fisioterapeuta. El objetivo de estos ejercicios es aumentar la movilidad articular y aliviar los síntomas.

En casos extremos se puede recurrir a la cirugía para reparar las estructuras articulares afectadas que puede ser, dependiendo del caso, abierta o por laparoscopia. Esta última es menos invasiva.

Prevención de la anquilosis. Baños de vapor

Al margen del tratamiento indicado, hay una serie de pautas y hábitos cotidianos con el objetivo de reducir el dolor y la rigidez. Es conveniente darse todos los días un baño de vapor, de una duración de 20 a 30 minutos, en el miembro afectado. También es adecuado masajear suavemente la articulación en la que se ha presentado el anquilosamiento con un movimiento que vaya desde el área implicada a las zonas sanas. Y llevar una dieta saludable para evitar el aumento de peso.

Fuente: La Vanguardia

Fisioterapia como medida preventiva para lesiones y enfermedades

Los problemas musculares, circulatorios y cervicales son muy frecuentes entre la población, dificultando un buen seguimiento de la vida cotidiana. Es en estos casos donde la fisioterapia entra en juego.

Esta disciplina de la salud está orientada a ofrecer una respuesta a diversas patologías y dolencias de forma no farmacológica y mediante diversas técnicas. Comúnmente se hace referencia a la fisioterapia como uno de los mejores métodos curativos y de rehabilitación. De hecho, es especialmente utilizada tras una cirugía para ayudar a la recuperación del paciente. Sin embargo, la fisioterapia puede ser usada como medida preventiva contra un gran número de lesiones y enfermedades.

Son pocos los que conocen las verdaderas posibilidades que ofrece la fisioterapia, por lo que resulta adecuado informarse en detalle en alguna clínica de fisioterapia. Al contrario de lo que piensa gran parte de la población, acudir a un fisioterapeuta sin sufrir ningún tipo de molestia puede ser realmente útil para controlar el bienestar del cuerpo, previniendo posibles lesiones o problemas más graves. Será el propio fisioterapeuta quien dicte y exponga las medidas más acertadas para no acrecentar al riesgo por lesión y actuar para evitar dolencias.

Para mantener el cuerpo en perfecto estado, lo más recomendable y habitual es visitar al terapeuta una vez cada seis meses o una vez al año para realizar un chequeo completo y conocer cuál es la situación actual. Esta medida es aún más importante en personas que acostumbran a llevar una vida con gran actividad física.

Tratamientos para evitar dolencias

Asimismo, es posible visitar una clínica de fisioterapia sin tener ningún tipo de síntomas de lesiones para realizar diversas sesiones preventivas o un entrenamiento específico para reducir el riesgo de sufrir alguna patología. Este paso es de vital importancia cuando el paciente ya ha tenido con anterioridad algún tipo de problema en una zona concreta del cuerpo. Es más, en el día a día y debido al trabajo y a las actividades llevadas a cabo, las articulaciones y músculos tienden a perder movilidad. Por este motivo, recurrir a tratamientos de fisioterapia ralentiza notablemente este proceso, impidiendo los posteriores dolores en el cuerpo. Son muchas las lesiones, que desde la fisioterapia no se pueden curar, pero sí que se pueden aliviar los síntomas y cuanto menos retrasar al máximo el paso por quirófano. Por tanto, la fisioterapia puede ayudar en determinadas ocasiones a prevenir la utilización de técnicas más agresivas para el cuerpo.

Uso de técnicas no invasivas

De igual modo, la fisioterapia ayuda a entender cómo funciona nuestro cuerpo y qué señales nos está dando. Una vez que el paciente conoce el porqué de su patología puede poner mucha más atención a la hora de evitar los factores perpetuadores de la misma. Muchas veces los pacientes toman decisiones sobre sus lesiones basadas en el exceso de información disponible en internet y a veces eso les lleva a una confusión mayor.

Es importante asegurarse de estar acudiendo a un buen especialista, que esté colegiado y que tenga la preparación adecuada para tratar la patología que presenta el paciente.

Fuente: Madridiario

Ejercicios para la bursitis trocanterea o trocanteritis

13-5-2019
Muchas articulaciones en nuestro cuerpo están recubiertas de tejido conectivo y en su interior están llenas de un líquido (líquido sinovial) que tiene como función proporcionar lubricar la articulación para evitar desgaste de la misma, cuando existe un proceso inflamatorio en esta cápsula entonces se habla de bursitis.

La trocanteritis es entonces la inflamación de la bolsa serosa localizada entre el fémur y la cinta iliotibial; la función de esta bursa es evitar el roce de diversas estructuras pero esta puede inflamarse por aumento en la presión interna generando dolor en la cadera.

Estiramiento del tensor de la fascia lata

Este ejercicio es muy simple tiene como finalidad proporcionar elasticidad a la fascia lata, el primer paso es pararse de pie erguido y colocar ambas manos en la cadera, fijar la mirada hacia al frente y ahora se da inicio al movimiento, vas a dar un paso hacia adelante como si fuese a caminar y vas a hacer que tu rodilla forme un ángulo de 90 grados, la otra pierna deberás llevarla hacia atrás y hacia y estirar todo lo que puedas. Realiza unas 10 repeticiones de este ejercicio.

Estiramiento del músculo glúteo, pelvitrocantéreo y músculo piramidal

Estos músculos tienden a ocasionar contracturas, tensiones y rigidez que en la mayoría de los casos se manifiestan como dolores en la espalda (lumbalgias) el propósito es estirar el grupo muscular para liberar tensiones. Para realizar estiramiento de todos estos músculo deberás tumbarte en el suelo boca arriba, vas a flexionar tus rodillas manteniendo los pies en el suelo (formar un ángulo de 45 grados) seguidamente vas a colocar uno de tus pies sobre la rodilla, verás que en esta posición tus muslos los llevarás hacia el abdomen logrando que el glúteo se estire así como el resto de la musculatura de la zona.

Automasaje con un rodillo en la cinta iliotibial

Con esta maniobra se relaja el músculo y la banda fibrosa, vas a colocarte de lado en el suelo, luego vas a apoyarte con tu brazo y levantar solo el torso (la pierna debe quedar en el suelo) debajo de la pierna debes colocar un rodillo y a continuación deberás moverte sobre el rodillo para que este desplace. Otra variante más sencilla es pasar tu mismo el rodillo por toda la cara lateral del muslo. Alterna el estiramiento con el otro miembro.
Combinación de los movimientos del psoas y los músculos isquiotibiales
Vas a colocarte boca arriba en un banco y tus pies deben tocar el suelo, con ayuda de una banda elástica vas a colocártela en el pie que no está apoyado en el suelo y procederás a elevar tu pierna hasta formar un ángulo recto, es decir 90 grados, vas a alternar estos estiramientos con la otra pierna.

Estiramiento cruzado

Vas a tumbarte en el suelo boca arriba, con tus miembros inferiores y superiores estirados. Vas a pasar una pierna por encima de la otra y vas a estirarla todo lo que puedas hacia el lado contrario y el torso hacia la dirección contraria a la cual estiraste la pierna; con este movimiento podrás estirar toda la columna.

Fuente: La crónica del pajarito

QUÉ TIPO DE DEPORTE ES MEJOR PARA MANTENERSE SANO SEGÚN SU EDAD

2-5-2019

Los años son un factor fundamental a la hora de elegir qué ejercicios o disciplina son los más saludables, pues con el tiempo, el cuerpo pierde capacidad, agilidad y motricidad, independientemente de si se es profesional o aficionado. Expertos en deporte, salud y bienestar explican qué es lo más sano.

Los efectos beneficiosos que el deporte tiene en la salud son numerosos y constatados. Realizar una actividad física de forma rutinaria puede reducir el riesgo a padecer una enfermedad cardíaca, algunos tipos de cáncer y combatir la diabetes tipo 2, por ejemplo. Además, ayuda a mantener la salud mental: aumentando el nivel de endorfinas en nuestro cuerpo que influye en nuestro estado de ánimo y autoestima.

Pero al igual que es obvio que no es lo mismo tener 20 años que 40, también es lógico pensar que no todos los deportes son los adecuados a todas las edades. Y no saber adecuar nuestra actividad física a los años que vamos sumando al calendario, podría, de facto, conllevar ciertos riesgos para nuestro bienestar físico (y mental, si consideramos la frustración de ser consciente de nuestro deterioro físico), coinciden los expertos.

La profesora de fisioterapia Julie Broderick, del centro universitario Trinity College de Dublín, desgrana en un artículo en The Conversation, un diario abierto sobre discusiones académicas, cuáles son los tipos de deportes más adecuados según el momento de la vida. Estas son, resumidas, sus recomendaciones generales:

En la infancia

Hacer ejercicio ayuda a que los niños mantengan un buen peso, les ayuda a la formación de unos músculos fuertes, estimula la confianza en ellos mismos y ayuda a tener patrones de sueños regulares. Durante esta etapa de su vida, es recomendable que prueben distintos deportespara promover el desarrollo de habilidades diferentes. Desde natación a deportes con pelota o de lucha. También se aconseja que disfruten cada día de algún tiempo de actividad física libre, como jugar en el parque o en el patio.

En la adolescencia

Durante la adolescencia, suele perderse el interés en el deporte, especialmente entre las chicas, destaca Broderick. Pero seguir ligado a alguna actividad física a esta edad de cambios es muy bueno para mantener un buen estado físico y además ayuda a controlar el estrés y la ansiedad. En la medida de lo posible, es recomendable que los adolescentes se unan a algún equipo. Los mantendrá motivados, abrirán su círculo social y les enseñará disciplina. Si no, deportes tan completos como la natación y el atletismo pueden ayudarles a mantenerse en forma, según las recomendaciones recogidas por Broderick.

A los 20

Esta es la década de nuestra vida en la que podremos alcanzar nuestro mejor nivel físico, apuntan los especialistas. Los tiempos de reacción y recuperación alcanzan su punto álgido a esta edad y tu cuerpo bombea oxígeno a tus músculos más rápido que nunca. Intenta obtener el mayor rendimiento a tu capacidad física. Puedes probar distintos tipos de deporte: rugby, remo o pesas en el gimnasio. Trata de que tus entrenamientos sean variados intentando combinar trabajo aeróbico, anaeróbico y de resistencia.

A los 30

Mantener la fuerza y la salud cardiovascular es importante, pero también desafiante. La realización de trabajos sedentarios o las obligaciones familiares pueden hacernos difícil reservar un espacio para el deporte en nuestras vidas a esta edad. Por eso hay que usar la inteligencia. Los expertos recomiendan echar mano de entrenamientos cortos, pero de alta intensidad (conocidos como HIIT, por sus siglas en inglés) haciendo sprints, en bicicleta, corriendo o reduciendo los tiempos de descanso cuando hagas circuitos de resistencia.

Para las mujeres, especialmente después de tener hijos, es recomendable que empiecen a hacer los ejercicios de Kegel y mantener así la fortaleza de su suelo pélvico. Y siempre, siempre, intenta hacer cambios en tus rutinas para mantener los entrenamientos divertidos. Si no, con una agenda cargada de compromisos puede ser muy fácil olvidarse del deporte.

A los 40

A esta edad es donde la mayoría de nosotros empezamos a ganar peso. Y, según los expertos, los entrenamientos de resistencia (aquellos que utilizan la fuerza) son los mejores para ganar la batalla a la báscula. El uso de la fuerza en un entrenamiento ataca la acumulación de grasa y revierte la pérdida de masa muscular, entre un 3 a un 8% por cada década de vida. Una sugerencia para introducirse en la inclusión de la fuerza en nuestros entrenamientos es comenzar con mancuernas y después pasarse a las máquinas de peso del gimnasio.

También es una buena edad para empezar a sentir gusto por correr;ayudaremos a nuestro corazón, apunta Broderick. Y si ya añadimos pilates, fortaleceremos nuestra espalda, que puede empezar a quejarse en la cuarentena.

A los 50

El declive físico se acentúa en esta década: pueden empezar a aparecer dolores, molestias y manifestarse las enfermedades crónicas como las relacionadas con el corazón o la diabetes tipo 2. En el caso de las mujeres, la reducción de los niveles de estrógenos las pone en más riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. El consejo es incluir en tu actividad física semanal dos sesiones de trabajo de resistencia para mantener tu masa muscular, realizar ejercicio cardiovascular como caminar o correr llevando bandas en los tobillos con algún peso y hacer algo completamente distinto como taichí o yoga para trabajar en tu equilibrio.

A los 60

A partir de los 60 hay más riesgos de padecer enfermedades crónicas. Hacer ejercicio reduce las posibilidades de que estos problemas aparezcan, según los especialistas. Los ejercicios más aconsejables a esta edad son los bailes de salón y ejercicios ligeros de fuerza y flexibilidad unas dos veces por semana que no tengan demasiado impacto en tus articulaciones. El aquaerobic es una opción ideal ya que el impacto es mínimo y trabajas tus músculos con la resistencia del agua. No te olvides del ejercicio cardiovascular con alguna caminata a ritmo ligero.

A los 70 y más allá

Llegados a este punto, el objetivo es mantenerse ligeramente activo y prevenir la fragilidad y las caídas. Además, la actividad física ayuda también a nivel cognitivo. Trata de caminar e incluir algún ejercicio de fuerza en tu semana, pero consulta antes con tu médico. Lo importante, al fin y el cabo, es mantener un nivel de actividad física equilibrado durante toda tu vida.

Fuente: semana.com

¿Qué es el bruxismo y cómo puede afectar a la vida diaria y al descanso?

Apretar los dientes, de manera mecánica, puede tener consecuencias y afectar a la calidad de vida

El hecho de apretar los dientes en un momento dado no reviste mayor importancia, pero si se produce de manera prolongada e incontrolada, incluso mientras dormimos, estamos ante un problema que puede acabar provocando desde dolor en la zona de la mandíbula o en las cervicales, hasta episodios de insomnio que no permiten el suficiente descanso.

Esta patología, que puede presentarse a cualquier edad, incluso en personas mayores que ya no cuenten con todas sus piezas dentales naturales e incluso llevan alguna prótesis, se produce cuando hay una disfunción en la articulación temporomandibular (ATM). La ATM influye en la oclusión dentaria, haciendo posible que podamos realizar funciones tan sencillas como hablar o masticar.

El estrés, la tensión, unidos a una mala oclusión, lo que llamaríamos “morder mal”, son los factores que pueden desencadenar bruxismo, según explica el Consejo de Dentistas de España. Ese apretar los dientes de forma repetitiva e inconsciente, causa el lógico desgaste de las piezas dentales y puede llegar a provocar incluso pequeñas heridas en la boca. Además, los expertos señalan que en ocasiones los dolores de cabeza o la migraña pueden estar relacionados con esta anomalía.

Tipos de bruxismo y posibles tratamientos

Esta dolencia puede manifestarse con el apretar de dientes únicamente cuando la persona esta despierta o también de noche, mientras duerme. En este segundo caso, además de apretar se suele producir un movimiento inconsciente de rechinar y rozar los dientes superiores con los inferiores desplazándolos lateralmente.

Según datos de la Sociedad Española del Sueño (SES) el bruxismo nocturno es el menos habitual y afecta aproximadamente al 8% de la población. En el caso de las personas mayores de 65 años, el porcentaje de afectados se reduce a un 3%.

El bruxismo puede acabar desapareciendo de manera espontánea, especialmente si su origen tiene que ver con una situación pasajera de estrés, pero en ocasiones es necesario aliviar sus molestias siguiendo determinados tratamientos. Las férulas de descarga, cuyo objetivo es la recolocación dental y la relajación de los músculos que intervienen en el proceso de deglución de manera progresiva, es uno de los más utilizados. La fisioterapia también puede ofrecer soluciones con procedimientos que ayuden a la musculatura facial a recuperar sus funciones básicas. En algunos casos, el especialista puede recomendar el uso de fármacos específicos o de medidas dietéticas y posturales.

Fuente: 65ymas.com