¿Fisioterapeuta o traumatólogo? Lo que hay que saber para elegir la consulta adecuada desde el principio

Una mala zancada que acaba con una rodilla resentida, quizá el esfuerzo de preparar una oposición que te ha dejado la espalda como un acordeón, o sencillamente que te levantas por la mañana con el cuello completamente rígido, oxidado, inmóvil… Da igual el caso. Lo importante es que tu cuerpo se queja, dirías que tienes una lesión y necesitas ayuda. ¿A quién vas a llamar? Tu vecina te ha hablado maravillas de un fisioterapeuta que pasa consulta a dos minutos de tu casa, tu cuñado no deja de darte referencias de su primo traumatólogo y el listo de turno lo tiene claro: si el problema está en una articulación, estás en el territorio de los reumatólogos. Eso sí que no te lo esperabas.

Impera la confusión, y es lógico; los tres profesionales pueden tener un papel potencial en la recuperación de una lesión, el alivio del dolor o el diagnóstico de una enfermedad. Y es posible que tengas que visitar a varios profesionales distintos para recuperarte de tu problema. Pero incluso en estos casos el orden es relevante, y hay pautas de actuación importantes para no perder el tiempo y ponerte en las mejores manos desde el primer momento.

Más que muletas y férulas

Basta escuchar la palabra traumatólogo para que las muletas y el quirófano vengan a la mente. El traumatólogo trata los traumas, los golpes, los malos pasos… Pero no, la traumatología no es solo eso. Según Mikel Aramberri, traumatólogo de la Selección Española de Rugby y director de la Clínica Alai, “un cirujano ortopédico y traumatólogo trata las patologías que afectan al aparato locomotor que, además de huesos, incluye músculos, ligamentos y tendones. Vemos muchas fracturas, pero cada vez hay más consultas por dolores atraumáticos, como el dolor de hombro o el dolor en la parte interna de la rodilla. El primero puede deberse a una inflamación o a la rotura de los tendones del manguito rotador. En cuanto a la rodilla, hay dos causas principales: la rotura degenerativa del menisco interno y/o la artrosis del compartimento medial de la rodilla. Además, tratamos médicamente las patologías que pueden abordarse de manera conservadora, como las contracturas”.

“En deportistas jóvenes abundan las lesiones de ligamento cruzado anterior, una lesión más frecuente en féminas. En personas de edad avanzada abundan los problemas de roturas de tendones del hombro y, en muchos otros casos, de artrosis. La osteoporosis produce un número elevado de fracturas de cadera en personas mayores, generalmente por caídas banales desde su propia altura. En muchos de esos casos precisan de una intervención para poder devolver la movilidad al paciente”. De ahí que su labor principal sea solucionar la patología quirúrgica del sistema esquelético. “Desde poner prótesis de rodilla, cadera u hombro a realizar cirugías mini invasivas mediante artroscopia o cirugía percutánea, para solucionar lesiones de ligamento cruzado o los juanetes”.

No hace falta darte un golpe con la pata de la mesa o doblarte el tobillo haciendo deporte para visitar al traumatólogo. Incluso si un buen día te duele el pie sin venir a cuento, este profesional es una buena primera opción. “Trabajamos en equipo con muchos fisioterapeutas, pero lo más correcto es acudir al traumatólogo inicialmente. Tanto la exploración como las pruebas complementarias (radiografías, ecografías…) permitirán un diagnóstico exacto y enfocar el tratamiento con las mejores garantías”. En el hombro, por ejemplo, se pueden hacer ecografías en la consulta, lo que aporta mucha información en tiempo real acerca de si hay bursitis o inflamación subacromial, calcificaciones, rotura tendinosa… Otras pruebas hay que mandarlas hacer fuera de la consulta. Por ejemplo, cuando el traumatólogo precisa una radiografía para valorar otros aspectos del hueso, o resonancias magnéticas y TAC.

Las mejores manos para recuperar movilidad

Por una mera cuestión estadística —hay más clínicas de fisioterapia a pie de calle que de traumatología— muchas veces pensarás en pedir cita al fisioterapeuta en cuanto te duele un pie o te cuesta mover el cuello. Una situación súbita de dolor moderado, inflamación, rigidez (a veces se nota una zona endurecida o como una bola) o la dificultad para mover un miembro, en especial, después de haber practicado deporte, puede ponerte sobre la pista de que necesitarás pasar por su consulta. Una lesión abierta o un enorme hematoma, dolor agudo, imposibilidad de mover el miembro y hasta el hundimiento de la zona afectada puede indicar que hay una rotura muscular o del hueso. En ese caso, hay muchas papeletas para la lesión acabe en el quirófano y en manos de un traumatólogo.

Incluso en esa situación, si optas por acudir primero al fisioterapeuta de al lado de casa, no debería ser problema. “Antes de abordarlo con masaje manual u otra técnica más invasiva, primero valoraremos. Si está en nuestra mano, tratamos. Si no, sugerimos el profesional indicado. Un caso típico es el dolor lumbar. Puede ser por una contractura muscular, una hernia discal, problemas en el suelo pélvico y hasta por un mioma en el útero. En este último caso, recomendamos acudir a ginecología para tratar la verdadera causa del problema”, explica el fisioterapeuta Isidoro San Justo Molleda.

Entre las dolencias traumatológicas de carácter muscular que se ven en sus consultas están las sobrecargas y las contracturas. Pueden deberse a que has estado pintando el piso y tienes el brazo acartonado, o por sentarte mal en la silla de la oficina, o porque te has venido arriba entrenando… “Vemos muchos casos por una mala higiene postural y por sedentarismo (por ejemplo, muchos dolores de cuello o de espalda). Pero también por una degeneración articular inevitable por la edad”. Estas últimas abundan en deportistas o en profesiones que repiten un mismo gesto. También aportan pautas para conservar los resultados de sus intervenciones. “Nuestra función no es solo recuperar la funcionalidad, sino dar pautas para que no se repitan ni se cronifiquen”. También tratan muchos esguinces o torceduras de ligamentos, luxaciones y la rehabilitación poscirugía de las fracturas.

“Los jóvenes tienen ocio sedentario. Niños y adolescentes que se tiran horas con las tabletas o móviles, jugando o chateando. Vemos sobrecargas similares a las de una persona que trabaja sentada. En cambio, en adultos cada vez es más fácil ver lesiones deportivas”, básicamente por estrés articular y por sobreuso. Las mujeres merecen capítulo aparte. “El uso de tacones o llevar bolsos enormes con mucho peso favorecen desequilibrios posturales que acaban en contracturas o dolencias musculares en las cadenas posteriores (el ‘acortamiento’ del gemelo por llevar tacones muy altos). Por otro lado, tienen ciclos endocrinos variables por su propia fisiología hormonal. En las etapas estrogénicas del ciclo menstrual su laxitud ligamentaria es mayor”. Eso significa más elasticidad, pero también más riesgo de esguinces.

¿Y qué hace un reumatólogo?

No siempre la causa de que una articulación duela es un accidente o una mala postura. Puede que el problema esté dentro, y ese es el negociado del reumatólogo. “Es la especialidad médica responsable de enfermedades del aparato locomotor (huesos, músculos, tendones y articulaciones) y autoinmunes sistémicas. Abordamos el dolor muscular y articular que se asocia a signos externos de inflamación, aumento de la temperatura exterior, enrojecimiento o rigidez”, explica Paloma García de la Peña Lefebvre, reumatóloga en la Fundación Instituto Inmunes. “Un síntoma que se repite en muchas enfermedades reumatológicas es la sensación de que levantarte como oxidado, que tienes que dedicar unos minutos a movilizar los miembros para ponerte en funcionamiento, como si te llevara un rato que las articulaciones se engrasaran. Puede ser la sensación de que no puedes mover el cuello o que no eres capaz de dirigir bien los pies”.

La pista determinante es que eso sucede sin haber realizado ningún esfuerzo físico notable ni ese día ni los anteriores. Y que, pese a que pasan los días, la rigidez, el dolor o la inflamación no remiten. Incluso van a más. “También si hay cansancio sin causas aparentes, porque es uno de los síntomas más frecuentes en enfermedades autoinmunes que son nuestro campo de actividad. Es el caso del lupus, la fibromialgia o la artritis reumatoide”.

Pronunciar la palabra reumatólogo tal vez te haga pensar en tu abuela. Si es así, seguro que te equivocas. “Es un error habitual. Tratamos a personas mayores, por ejemplo, en casos de osteoporosis. Pero también tenemos pacientes jóvenes. Incluso niños con artritis idiopática infantil. Lo importante es que el resto de profesionales de la salud, desde el médico de familia al fisioterapeuta sepan distinguir los síntomas y derivarlos a un reumatólogo. En muchas patologías tratarlas cuanto antes evita daños permanentes, por ejemplo, por la erosión de un hueso inflamado”.

Fuente: El País

Importancia de los flexores profundos en patologías cervicales

¿Qué son los flexores profundos del cuello? Un poco de anatomía:

Existen músculos superficiales y profundos, las diferencias entre ambos son las siguientes:

  1. Musculatura superficial: músculos con inserciones en cabeza, cintura escapular y tórax, abarcando múltiples segmentos.
    • Tienen gran capacidad para generar movimiento pero poca capacidad de aguantar posiciones estáticas durante mucho tiempo.
    • En este grupo encontraríamos al trapecio superior, al elevador de la escápula, al esplenio y semiespinoso de la cabeza en la región posterior, y al esternocleidomastoideo en la región antero-lateral.
  2. Musculatura profunda: se insertan directamente en la columna vertebral, cruzando uno o pocos segmentos, y poseen capacidad limitada para generar movimiento.
    • Proporcionan, por su anatomía, estabilidad segmentaria.
    • Tendremos los flexores profundos del cuello (rectos anterior y lateral, largo del cuello), semiespinoso y esplenio del cuello, y extensores profundos craneocervicales (multífidos y suboccipitales).

¿Qué ocurre en situación de patología?

Es común encontrar actividad aumentada de los músculos cervicales superficiales, tanto de los flexores como los extensores, así como una capacidad reducida para relajar dichos músculos (escalenos, esternocleidomastoideo, trapecio superior, elevador de la escápula y esplenio del cuello). Además, esta musculatura muestra una menor capacidad para relajarse tras la contracción, presentando periodos de descanso reducidos tras tareas repetitivas.

Como consecuencia, existe un incremento de la activación de dicha musculatura cuando estos actúan como antagonistas. Este hecho se considera una estrategia habitual en pacientes con dolor cervical, con el objetivo de aumentar la rigidez y estabilidad de la columna cervical. Sin embargo, en condiciones normales, la mayor parte de la estabilidad de la columna cervical es proporcionada por la musculatura profunda, por lo que la estrategia errónea en el control puede contribuir a la recurrencia y agravamiento del dolor.

Por otro lado, en pacientes con dolor cervical mecánico, el nivel de actividad de los músculos profundos se encuentra reducido. La actividad de la musculatura profunda está alterada cuando se lleva a cabo movimientos rápidos del brazo o el tronco. Ante esta situación, el comienzo de la actividad de esta musculatura se muestra atrasada.

Por último, diferentes estudios nos informan sobre déficits en la fuerza isométrica de la musculatura cervical y craneocervical, así como en la resistencia de dichos músculos en pacientes con trastornos dolorosos del cuello. Además, estudios electromiográficos han mostrado que existe una alteración de la actividad muscular y en la fatigabilidad, así como una reducción de la propiocepción (mayores errores en el posicionamiento de la cabeza).

Los datos expuestos anteriormente se correlacionan con mayores niveles de dolor y de discapacidad percibida en los sujetos a estudio.

Trabajo de ejercicio terapéutico:

El ejercicio terapéutico ha demostrado eficacia en al reducción del dolor y la discapacidad percibida en pacientes con dolor cervical. Distintos tipos de ejercicio han demostrado eficacia en el alivio del dolor, incluyendo ejercicios de control motor, resistencia y propiocepción, posiblemente facilitando una analgesia endógena.

Además del control del dolor, el ejercicio es efectivo en la mejora del control neural de los músculos cervicales, alterado en los pacientes con dolor cervical.

Dentro de un programa de rehabilitación, deben ser introducidos en primer termino ejercicios de baja carga (ejercicios de control motor), con el objetivo de inducir a adaptaciones neurofisiológicas, especialmente mediante la facilitación de la activación de la musculatura profunda. Más tarde, se introducirán ejercicios de alta carga con el objetivo de inducir adaptaciones y cambios morfológicos, y mejorar la resistencia y la fuerza de determinados músculos.

 

Bibliografía:

  • https://powerexplosive.com/control-motor-cervical/

 

 

 

 

 

Pointer Plus y EPI

¡Buenas tardes familia! Para empezar bien la semana, tenemos una noticia que daros y es la siguiente: vamos a implementar nuevas herramientas, por un lado, el Pointer Plus y por otro lado, una máquina de EPI. Os estaréis preguntando, ¿y eso qué es? Para eso hemos venido, para explicároslo. Así pues, allá vamos.

Pointer Plus: 

El Pointer Plus es un estimulador de puntos de acupuntura y de puntos “trigger” de gran precisión. Nosotros lo utilizaremos para otro concepto que vamos a explicar más adelante, para la Neuromodulación.

La estimulación del Pointer Plus ayuda a aliviar algunos tipos de dolores crónicos y agudos, así como también los derivados de procesos postoperatorios. En la manera en la que vamos a utilizarlo (para la neuromodulación) se pueden utilizar agujas o no, dependiendo de la zona a tratar y el objetivo.

Neuromodulación: 

Se trata de la aplicación de una corriente con componente galvánico a través de una aguja para estimular el sistema nervioso central y periférico, para producir cambios, lo que mejora la función del paciente.

La aplicación se basa en la estimulación con una aguja de punción asociada a una corriente eléctrica de baja o media frecuencia (con componente galvánico) buscando una respuesta sensitiva y/o motora al estimular el nervio periférico, y logrando una respuesta motora al estimular el punto motor.

Objetivos:

  • Disminuir el dolor.
  • Restablecer la función del sistema nervioso: a nivel periférico, central, somático, autonómico, sensorial, motor, vascular, glandular y visceral.
  • Mejorar la función neuromuscular, los patrones de reclutamiento muscular y control motor.

Indicaciones:

La aplicación de la neuromodulación percutánea está indicada en un número importante de lesiones del sistema neuromusculoesquelético como son:

  • Dolor crónico.
  • Inestabilidades articulares.
  • Disfunciones segmentarias de la columna vertebral.
  • Hernias discales asociada a radiculopatía.
  • Atrapamientos nerviosos.
  • Roturas musculares.
  • Tendinopatías

EPI:

La EPIElectrólisis Percutánea Intratisular es una técnica de fisioterapia invasiva que consiste en la aplicación de una corriente galvánica a través de una aguja de acupuntura que produce un proceso inflamatorio de carácter local permitiendo la fagocitosis y la reparación del tejido blando afectado (tendón, ligamento, músculo, etc.). La corriente eléctrica galvánica y el propio estímulo mecánico de la aguja constituyen agentes físicos propios del campo terapéutico de la fisioterapia.

Beneficios:

  • Es un tratamiento local en el lugar de la lesión. Con la ayuda de la ecografía se aplica de forma directa sobre el tejido alterado y/o degenerado.
  • Logra reparar el tejido afectado, la EPI es capaz deponer en marcha un nuevo proceso de proliferación del tejido colágeno que está desestructurado en estos procesos.
  • Las modificaciones en la estructura y en el comportamiento mecanobiológico del tejido blando son inmediatas y en tiempo real.
  • La efectividad es alta (en torno al 80%) respecto a los tratamientos convencionales de fisioterapia (ultrasonido, láser, técnica Cyriax, fibrolisis diacutánea, ondas de choque, etc.) o médicos (fármacos, infiltraciones ó cirugía).
  • La frecuencia de recaídas es baja.

Indicaciones:

Con la EPI se tratan tendinopatías crónicas (pubalgias, tendinopatía del tendón de Aquiles, tendinitis del tendón del supraespinoso,…), y un número importante de lesiones del sistema neuromusculoesquelético, como son:

  • Tendinopatías crónicas  (tendinitis-tendinosis rotuliana, aquilea, isquiotibiales, pubalgias, epicondilitis, supraespinoso-manguito rotador).
  • Fascitis plantares.
  • Roturas musculares agudas y crónicas (fibrosis).
  • Puntos Gatillos Miofasciales.
  • Esguince de ligamento lateral interno de rodilla.
  • Esguince crónico de tobillo.
  • Periostitis tibial.
  • Síndrome del túnel del carpo.
  • Síndrome del túnel del tarso.
  • Impingement de tobillo.
  • Impingement de cadera.

Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI®) - AD Fisioterapia Valencia

Fuentes:

  • https://www.mvclinic.es/tratamientos/neuromodulacion-percutanea-ecoguiada
  • https://www.mvclinic.es/tratamientos/electrolisis-percutanea-intratisular-epi
  • http://ifepi.com/

Paliar los efectos perniciosos del sedentarismo laboral, el asunto que aborda en marzo el videoconsejo de la campaña “12 meses, 12 consejos de salud”, del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarra.

Estar más de seis horas inactivo contribuye al desarrollo de diabetes, obesidad, cardiopatías, dolores musculares y articulares

La crisis sanitaria provocada por la Covid-19 ha obligado a gran parte de la sociedad a adaptarse rápidamente al teletrabajo, una modalidad que se ha revelado como una solución eficaz para mantener y asegurar la actividad económica.

Desde el confinamiento, el porcentaje de empleados que realizan su trabajo en sus casas se ha duplicado respecto a 2019. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del último cuatrimestre de 2020, el 9,95 por ciento de los ocupados (1.923.800 personas) trabajaron desde su propio domicilio más de la mitad de los días laborables, aunque estos datos fueron superiores en los trimestres precedentes.

Programar pausas

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Navarra (junto a los colegios de Aragón, Comunidad Valenciana, Cataluña, La Rioja, Cantabria, País Vasco, Madrid y Galicia) ha dedicado el videoconsejo de la campaña “12 meses, 12 campañas de salud” del mes de marzo a los empleados que realizan sus tareas desde su casa, con una serie de recomendaciones para “un teletrabajo efectivo y saludable”.

“Hay que desmitificar algunos mensajes. No existe una posición perfecta ni el mobiliario ideal. Todas las posturas son nocivas si se mantienen durante horas. La ausencia de movimiento, el abuso de tiempo sin cambiar de posición sí puede causar lesiones o problemas de salud”, explican.

Para ello, y sobre todo para evitar prácticas perniciosas o hábitos que puedan dañar la salud, los fisioterapeutas navarros recomiendan una serie de medidas entre las que destacan:

  1. Adecuar la altura de la silla hasta que resulte cómoda. No existe una única postura correcta. Sobre todo, es importante cambiar de posición de vez en cuando y no permanecer sentado más de una hora. Ponerse de pie para hablar por teléfono es una manera sencilla de obligarse a cambiar de postura.
  2. Vigilar la distancia de la pantalla del ordenador y que también resulte cómoda. Debe estar frente a la cabeza y a la altura de los ojos, que permita tener el cuello recto.
  3. Acodar los brazos en la mesa para teclear, evitando movimientos bruscos y con una buena postura para manejar el ratón.
  4. Programar pausas. Si alguien se mantiene más de seis horas inactivo está contribuyendo a desarrollar diabetes, obesidad, cardiopatías, dolores musculares y articulares. Por ello, los fisioterapeutas recomiendan la programación de una serie de pausas durante la jornada laboral.
  5. Ejercicios ligeros. Lo mejor, siempre que se pueda, es practicar en casa ejercicios ligeros durante esos momentos de pausa en el trabajo, como caminar para activar la musculatura y el sistema cardiorespiratorio. Otra propuesta rápida y sencilla es ponerse de pie y dibujar círculos con las caderas, aprovechando también para abrir y cerrar los brazos o levantar los pies para estirar las extremidades. Además de estos pequeños ejercicios, los fisioterapeutas proponen otros ligeramente más intensos, como sentarse y levantarse sin llegar a apoyar el peso del cuerpo durante 30 segundos seguidos, actividad que se debería repetir unas cinco o seis veces al día. También es recomendable subir las rodillas alternativamente o, todavía mejor, bailar durante alguna de las pausas programadas, para liberar tensión. Y una vez terminado el horario laboral en casa, media hora de ejercicio diario. Con ello se asegura una jornada eficaz y saludable.
  6. En paralelo, el videoconsejo de marzo destaca la importancia de una buena organización de la jornada en un espacio ordenado y con luz natural. Igualmente, es importante mantener un ritmo saludable de alimentación, por lo que hay que evitar tomar el desayuno o la comida mientras se trabaja.
  7. Acudir a un profesional. La persona que sufra dolores o molestias persistentes a pesar de estas recomendaciones debe consultar a un fisioterapeuta, ya que son los profesionales cualificados para atender este tipo de dolencias.

Campaña “12 meses, 12 consejos de salud”

La campaña “12 meses, 12 consejos de salud” es una iniciativa de varios colegios de Fisioterapeutas que arrancó en 2013.

Su objetivo es prevenir las lesiones provocadas por los malos hábitos a través de una serie de cortos de animación que se emiten con periodicidad mensual a través de distintos soportes, entre ellos las redes sociales y los medios de comunicación.

En invierno se producen más lesiones musculares debido al frío, según advierte fisioterapeuta

En invierno llegan a las consultas de Fisioterapia muchas más algias de raquis y lesiones musculares que en verano debido al frío, según ha advertido el experto en Ejercicio Terapéutico, recuperación funcional y Fisioterapia Deportiva David Martín-Caro Álvarez, por lo que el especialista ha incidido en la importancia del calentamiento previo al ejercicio y de acudir al fisioterapeuta.

«Tal vez sea casuístico, pero en esta semana hemos tenido multitud de roturas musculares, mientras que en verano ese porcentaje de lesiones fibrilares disminuyen, aunque aumentan las lesiones ligamentosas y articulares», abunda David, que aclara que, aunque no se puede establecer qué lesiones son las más frecuentes, ya que depende del tipo de práctica deportiva que se realice, aquellas que afectan a todo el sistema osteoarticular y músculotendinoso «son las que más se repiten».

Así las cosas, ha explicado que, con el frío, tanto los músculos como el sistema articular se encuentran mucho más rígidos y con menor movilidad, por lo que es «fundamental» realizar un calentamiento del sistema osteoneuromuscular, que mejore la funcionalidad y, sobre todo, que evite que se produzcan lesiones. «Si un calentamiento normal debe durar unos 15 minutos como mínimo, en época de frío debería ser de unos 25 minutos», afirma Martín-Caro.

En este sentido, afirma que el tipo de calentamiento hay que realizarlo siempre adaptado a las características de cada persona. «Como normas básicas podemos mencionar que el calentamiento debe llevar un orden: comenzar por ejercicios de movilidad articular, activación tendinosa y neuromuscular, ya que es muy importante activar de una manera correcta todos nuestros sistemas nerviosos y reflejos, que tendrán un papel muy activo en la prevención de lesiones», ha explicado. Ha añadido que, después, es necesario continuar con ejercicios más funcionales que impliquen algún gesto funcional o deportivo, «para ir concluyendo con una activación de todo el sistema cardiorespiratorio».

Por otro lado, la visita al fisioterapeuta puede ayudar a los pacientes a identificar sus puntos frágiles. «Los fisioterapeutas, por tanto, tenemos un papel muy importante ya que, por medio de nuestras valoraciones y nuestros conocimientos podemos indicarles las pautas y programas de ejercicio terapéutico adaptados a cada persona, enseñarles a realizar un buen calentamiento, con cargas e intensidades adecuadas para cada deportista, así como una correcta vuelta a la calma», ha señalado.

Por último, avisa, lo más importante antes de realizar cualquier actividad que implique ejercicio físico es determinar las capacidades cardiovasculares y neuromusculares de cada paciente, ya que un desequilibrio entre las demandas y exigencias de la práctica deportiva y las capacidades de cada deportista va a ser el responsable de la aparición de un gran número de patologías y lesiones.

Fuente: COPE

Aumento de casos de cervicalgia, lumbalgia y ciática

Últimamente se ha visto un aumento de ciertas dolencias, como la cervicalgia, la lumbalgia y la ciática.

¿Por qué?

A causa de estar mucho tiempo en casa, sentados, teletrabajando… Se pasa mucho tiempo en estático, de manera que se da una pérdida de masa muscular. Esto a su vez, puede generar lesiones en la columna lumbar. Al mismo tiempo, con la libertad que se nos ha dejado para hacer deporte, mucha gente inexperta ha tenido prácticas deportivas sin control, lo que también genera numerosas lesiones. El teletrabajo también ha provocado un incremento en dolores cervicales.

El sedentarismo ha aumentado en la última temporada, bien porque ha tocado cumplir cuarentena después de haberse contagiado o simplemente por el contacto con un positivo. Este sedentarismo se ve reflejado en el aumento de citas en clínicas de fisioterapia. Una de las raíces del problema es el de las posturas mantenidas. Mantener las mismas posturas durante muchas horas sumado a la pérdida de masa muscular es una de las razones de la aparición de problemas tanto musculares como nerviosos. Como bien hemos dicho anteriormente, las principales afecciones son las que tienen que ver con la columna, especialmente en las zona cervical y lumbar (lumbalgia o ciática).

Por ello recomendamos que si el estado de salud lo permite, intentaremos mantenernos lo más activos posibles. «Muévete como puedas, pero muévete». “Hay ejercicios específicos que son muy beneficiosos para la espalda, también son recomendables los ejercicios de fuerza tanto de tracción como de empuje. Lo fundamental es mantenerse activo el mayor tiempo posible”, comenta un fisioterapeuta.

Otra de las claves será practicar deporte con conocimiento. Para prevenir lesiones es fundamental practicar deporte, siempre adaptado a nuestro estado físico y siguiendo siempre los consejos y las pautas de profesionales.  Lesiones de hombros, problemas en tobillos o rodillas, hasta roturas musculares son algunas de las lesiones más comunes con las que nos hemos encontrado en la última temporada.

Por último, cuidado con el teletrabajo. Este ha sentado en una silla a miles de trabajadores acostumbrados a empleos que requerían una mayor movilidad, estando ahora largas horas frente al ordenador, lo que les ha generado problemas musculares, sobre todo en cervicales. Estas molestias o lesiones son las más habituales en personas que pasan mucho tiempo frente a una pantalla, aunque ellas mismas traten de mantener una postura correcta. Mantener la misma postura durante mucho tiempo no será beneficioso. Lo ideal sería levantarse de la silla y mover un poco el cuello, hombros, la espalda, las rodillas… cada media hora al menos, evitando así las posturas prolongadas. Al mismo tiempo, la práctica deportiva será beneficiosa, evitando así el sedentarismo que hemos mencionado anteriormente.

Fuente:

  • https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/cuarentenas-aislamiento-disparan-consultas-lumbalgias-ciaticas-fisioterapeutas_18_3040545103.html

El mundo del Kinesiotape

¿Qué es el Kinesiotape?

Es una fina venda elástica hecha de algodón que tiene la particularidad de poder estirarse hasta 130-140% de su original longitud. Contiene una capa fina de pegamento de uso médico para poder adherirse a la piel y permitir que esta pueda transpirar.

El fin de que sea un material con la capacidad de estirar es por la tracción que ejerce en la zona afectada corrigiendo su función correcta en casos donde haya una amplitud de movimiento. El adhesivo permite que permanezca en la zona y ejerza su efecto sin moverse del lugar en donde se colocó, solo basta con frotar la cinta en contacto con la piel para activar así su pegamento. El adhesivo se activa a través del calor emitido por frotar la cinta sobre la piel.

Este tipo de vendaje tiene la ventaja que no limita la circulación sanguínea y mantiene la llegada de la información propioceptiva de la zona que tiene la lesión, lo que ayuda a una pronta recuperación del movimiento normal del área lesionada.

Tipos de corte:

  1. Corte en I: “Las técnicas en I suelen tener dos aplicaciones: en ligamentos y músculos”, relata Pérez. “En el caso del ligamento, buscamos sujeción o estabilidad mientras que en los músculos, depende de lo que queramos conseguir, podemos colocarla de la inserción al origen del músculo (efecto relajante) o al revés (efecto estimulante)”.
  2. Corte en Y: Pérez aclara que normalmente ésta es una técnica centrada en los músculos, “especialmente en aquellos que tengan varios vientres (parte carnosa donde se encuentran las fibras)”. También se emplea cuando se pretende que la aplicación no sea directa, de ahí que el fisio bordee con este corte los límites del músculo. Actúa de manera muy similar a la aplicación anterior, pudiendo lograr un efecto estimulante o relajante.
  3. Corte en ‘donuts’: “Las técnicas en ‘donuts’ son aquellas que van buscando aumentar el espacio en una articulación”, señala el fisioterapeuta. También se utiliza en “las aplicaciones en las que tienes que esquivar dedos para sujetarla. Por eso, le haces un hueco a la venda para introducir el dedo y ya pegas el resto de la tira en la zona que quieras ponerla”, alecciona Pérez.
  4. Corte en ‘pulpo’: Este tipo de colocación de tiras está centrada en la “reabsorción de edemas y para potenciar el efecto circulatorio”.

Técnicas:

Usa 6 técnicas correctivas aplicando distintas tensiones en función de lo que queramos conseguir.

  1. Corrección mecánica: utilizada para prevenir los movimientos patológicos sin limitar el movimiento natural.
  2. Corrección de la fascia: ayuda a dirigir el movimiento de una fascia muscular.
  3. Corrección del espacio: amplía el espacio intersticial, descomprimiendo los tejidos y aliviando el dolor.
  4. Tratamiento de ligamentos o tendones: ayuda en la estimulación de los mismos.
  5. Corrección funcional: utilizada para limitar la hiperextensión.
  6. Corrección circulatoria: ayuda a disminuir la presión en los tejidos aumentando el flujo sanguíneo.

Efectos y beneficios:

Existen innumerables beneficios que pueden obtenerse teóricamente con el uso de este tipo de vendaje elástico.

  1. El vendaje elástico puede corregir la alineación de músculos débiles facilitando el movimiento.
  2. Por su firmeza al adherirse a la piel produce un alivio de la presión que puede ejercer una inflamación o lesión sobre los nociceptores que son los que detectan la presencia de la lesión.
  3. Produce una estimulación de los mecanoreceptores que mejora significativamente la propiocepción y produce una gran mejora a nivel articular y muscular.

Para hablar del efecto circulatorio y del efecto analgésico del kionesiotape, hay que entender que en las lesiones musculares se produce un estrechamiento del espacio que hay entre la piel y el músculo. Esa reducción de espacio provoca que los receptores dolorosos se estimulen al tiempo que disminuye la presión sanguínea. Con las tiras se consigue un levantamiento microscópico de la piel, que restablece ese espacio y el aporte sanguíneo (efecto circulatorio/drenaje), lo que a su vez provoca que esos receptores del dolor dejen de estar estimulados (efecto analgésico).

Sobre el efecto neuromecánico, el kinesiotape centra su acción en la piel, en su capacidad de enviar información al cerebro y en la capacidad que el cerebro tiene de proporcionar respuestas mediante los receptores del sistema somatosensorial (parte del sistema nervioso que nos da información sobre el dolor, tacto, movimiento, picor, textura…). Todos los movimientos corporales son llevados a cabo como respuesta a estímulos exteriores. Así, podemos influir en cualquier movimiento mediante la colocación de las tiras además de alterar el tono muscular según el modo en el que se posicionen.

Por ello, puede tener un pequeño papel beneficioso en mejorar ciertos aspectos como la fuerza o el rango de movimiento en ciertas lesiones. También podría tener una posible acción preventiva, aunque no está del todo claro. El kinsiotape incrementa el flujo sanguíneo y se ha demostrado que genera una reducción del dolor, aunque en este caso siendo combinado con masajes manuales.

Contraindicaciones o situaciones de precaución:

El kinesiotape no es aconsejable en:

  1. Heridas abiertas.
  2. Pieles irritadas.
  3. Personas con riesgo de sufrir trombosis,
  4. Después de sufrir traumatismos severos.
  5. Personas alérgicas a materiales adhesivos.
  6. Embarazadas.
  7. Diabéticos.
  8. Personas con metástasis.

En algunas de estas situaciones sí se podría apostar por el kinesiotape con ciertas modificaciones, aunque debe ser el profesional el que decida si es recomendable o no utilizarlo.

Fuentes:

  1. https://fisiomarket.com/blog-de-fisioterapia/kinesiotape-que-es-y-como-funciona/
  2. https://www.saludmasdeporte.com/kinesiotape/
  3. https://www.ortoweb.com/blogortopedia/kinesio-tape-o-vendaje-neuromuscular/

Los glucocorticoides no son tan efectivos como la fisioterapia para el dolor de la artrosis

Una reciente investigación concluye que los pacientes que han recibido fisioterapia frente a las inyecciones de glucocorticoides han conseguido reducir el dolor y mejorar la funcionalidad física.

Según los hallazgos revelados por un reciente estudio, la fisioterapia aplicada a pacientes con artrosis de rodilla consigue una mayor reducción del dolor y de la discapacidad funcional que los tratamientos basados en inyecciones de glucorticoides intraarticulares.

Los glucocorticoides son hormonas pertenecientes a la familia de los corticosteroides que participan en la regulación del metabolismo de carbohidratos favoreciendo la gluconeogénesis y la glucogenólisis; poseen además actividad inmunosupresora.

El estudio, se encuentra liderado por Gail Deyle, miembro de la Army-Baylor University Doctoral Fellowship. Este ha contado con una muestra de 156 pacientes con una edad promedio de 56 años. Estos padecían artrosis en una o ambas rodillas y fueron sometidos de forma aleatoria en una proporción de 1: 1 para recibir un tratamiento basado en fisioterapia o una inyección de glucocorticoides. Cabe señalar que la severidad del dolor y el nivel de discapacidad eran similares en los pacientes de ambos grupos.

Los pacientes integrados en el grupo cuyo tratamiento se basaba en la fisioterapia recibieron instrucciones sobre los ejercicios, movimientos articulares y los criterios sobre los que se fundamentarían estos en términos de dosificación y progresión de la intensidad. A los sujetos se les administró una media de ocho sesiones de fisioterapia durante un periodo de entre cuatro y seis semanas. Estos contaban con la opción de acudir a entre una y tres sesiones adicionales en el momento de las reevaluaciones, fijadas cuatro y nueve meses después de la finalización del tratamiento.

Por otro lado, un reumatólogo fue el encargado de suministrar las inyecciones intraarticulares a los pacientes incluidos en el grupo de los glucocorticoides. Estos recibieron una inyección en una o ambas rodillas (en función de la presencia o no de artrosis) de 1 ml de acetónido de triamcinolona y 7 ml de lidocaína al 1%. Antes de tomar la decisión de administrar la referida combinación el grupo de investigadores debatió sobre si era necesaria la administración de inyecciones adicionales. Se determinó que los pacientes podían recibir una media de tres inyecciones anuales en un año.

El análisis de los resultados del estudio se ha efectuado tomando como referencia el Índice de Artrosis de las Universidades McMaster de Western Ontario (WOMAC, por sus siglas en inglés), que establece una puntuación que va de cero a 240, siendo los resultados más altos los que se atribuyen a pacientes con dolor severo, discapacidad funcional y rigidez elevada.

De acuerdo a esto las puntuaciones obtenidas por los dos grupos de pacientes al inicio del estudio fueron de 108.8 +/- 47,1 en aquellos a los que les fue administrada la inyección y de 107.1 +/- 42.4 en el grupo que recibió fisioterapia.

Tras un año de aplicación de ambos tratamientos, las puntuaciones medias fueron de 55.8 +/- 53.8 para el grupo al que se le administraron los glucocorticoides; y de 37 +/- 30.7 en los que recibieron un tratamiento basado en la fisioterapia.

De este modo los investigadores concluyeron que la fisioterapia como tratamiento en pacientes con artrosis de rodilla reporta una mejoraría en la puntuación relativa al dolor y funcionalidad física, frente a las inyecciones de glucocorticoides.

El estudio “Physical Therapy versus Glucocorticoid Injection for Osteoarthritis of the Knee”, fue publicado en New England Journal of Medicine

Fisioterapia respiratoria, importante en la actualidad

Fisioterapia respiratoria, concepto:

Es una especialidad de la fisioterapia que se encarga del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes enfermedades del aparato respiratorio o cualquiera que interfiera en su correcto funcionamiento, con el fin de mantener o mejorar la función respiratoria.

Objetivo:

Conseguir una mejoría de los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad, consiguiendo la máxima capacidad física, mental, social y laboral de cada paciente.

Los procedimientos se basan en dos puntos:

  • La terapia física, que consistirá en fisioterapia respiratoria y ejercicios respiratorios.
  • El entrenamiento muscular, tanto general, como de los músculos respiratorios.

Indicaciones:

Enfermedades pulmonares obstructivas, restrictivas, crónicas y agudas. Agudas como bronquitis o neumonías y en enfermedades crónicas como EPOC, bronquiectasias, enfermos neuromusculares y neurológicos con afectación respiratoria, asma, cáncer, pre y post cirugía toraco-abdominal, trasplante pulmonar, encamamiento prolongado…

Precauciones:

La sesión nunca se debe realizar durante las dos horas posteriores a una comida para evitar vómitos o reflujo gastroesofágico.

Complicaciones:

  1. Desaturación por debajo de 85% (según pulsioxiometría).
  2. Broncoespasmo.
  3. Extubación accidental.
  4. Movilización de secreciones que ocluyen totalmente el TE (tapón de moco).
  5. Erosión de la mucosa bronquial.
  6. Reflejo vasovagal.

Contraindicaciones:

La fisioterapia respiratoria debe de ser realizada con cautela o incluso contraindicada en los siguientes casos:

  1. Pacientes con coagulopatias.
  2. Estado asmático.
  3. Estado epiléptico.
  4. Posoperado de cirugía craneo-encefálica.
  5. Sistema osteoarticular debilitado con riesgo de fracturas.
  6. Fractura de costillas.
  7. Aumento de la presión intracreaneal.

Técnicas y ejercicios:

Drenaje postural:

Es la técnica que mejor se tolera y la preferida para la eliminación de las secreciones. El objetivo de esta técnica es conseguir que las secreciones drenen por acción de la gravedad hacia bronquios mayores, traquea, hasta conseguir expulsarlas con la tos.

Para realizar este drenaje postural, es preciso colocar al paciente en la situación más adecuada, según la zona del pulmón que deseemos drenar.

Cada posición debe mantenerse durante 3-5 minutos. Antes de comenzar la técnica, es necesario que el paciente sepa toser y respirar de forma profunda y eficaz. No debe realizarse cuando el paciente está recién comido.

Percusión y vibración:

Se usan asociadas a la técnica de drenaje postural. La percusión consiste en dar palmadas, de una manera rítmica, con las manos huecas. El objetivo que persigue es desalojar mecánicamente las secreciones espesas adheridas a las paredes bronquiales.

La vibración consiste en la compresión intermitente de la pared torácica durante la espiración, intentando aumentar la velocidad del aire espirado para, de esta manera, desprender las secreciones.

Educación de la tos:

Esta técnica consiste en enseñar a toser, después de una inspiración profunda, durante la espiración, procurando hacerla en dos o tres tiempos para un mejor arrastre de las secreciones.

Está indicada en el pre y postoperatorios de pacientes con excesivas secreciones, así como en las situaciones de producción excesiva de esputo.

Ejercicios respiratorios:

Los ejercicios respiratorios tienen como objetivo disminuir el trabajo respiratorio, mejorar la oxigenación y aumentar la función respiratoria. Se realizarán una vez al día. Entre ellos tenemos:

  1. Respiración con labios fruncidos.
  2. Respiración diafragmática.
  3. Ejercicios de expansión pulmonar.
  4. Ejercicios para toser de forma eficaz y controlada.
  5. Ejercicio con respiración incentivada.

Bibliografía:

  • https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/cuidados-casa/como-realizar-fisioterapia-respiratoria
  • https://www.fisiorespiracion.es/que-es-fisioterapia-respiratoria.htm
  • https://www.efisioterapia.net/articulos/fisioterapia-respiratoria-0
  • https://fisiobronquial.com/que-es-fisioterapia-respiratoria/

Tendinopatía del supraespinoso, ¿qué se puede hacer en casa?

Tejido tendinoso:

Los tendones son bandas fibrosas de tejido conectivo, ricas en colágeno, cuya función es conectar los músculos con segmentos óseos y de esa forma, transmitir el movimiento producido por la contracción muscular. Son áreas donde se concentran grandes cargas que estresan el tendón. Aunque están formados por fibras de colágeno fuertes, se pueden estirar en exceso fácilmente o incluso desgarrar por sobreesfuerzo o sobreuso del tendón.

La clave de esta lesión la encontramos en el hecho de que los tendones están en continua destrucción/creación de tejido (tratando siempre de conseguir el equilibrio perfecto) y tienen una vascularización muy pobre, (pobre riego sanguíneo y, por lo tanto, pocas células reparadoras) lo que lleva a la lesión si se estresa el tendón más de la cuenta y no se le da tiempo para conseguir el correcto equilibrio destrucción/creación.

¿Qué es una tendinopatía?

La tendinopatía es el término aplicado a la combinación clínica de dolor y pérdida de función originada en un tendón.  Este proceso se cree asociado o producido por un cambio estructural del tendón, sin embargo, se sabe que el dolor es un procesamiento de nuestro cerebro ante estímulos concretos, con lo que esta modificación estructural no siempre da lugar a los síntomas antes descritos.

El dolor en la tendinopatía suele ser transitorio y generalmente asociado a la carga. Lo que puede indicar que es una señal de protección por la lesión del tejido, sin embargo, la gran facilidad de cronificación de esta patología y los recientes estudios que muestran que el ejercicio con cierta aparición de dolor, de modera intensidad no es perjudicial, hacen ver que la complejidad es mucho mayor que un simple daño en el tejido.

Posibles tratamientos:

Uno de los pilares fundamentales en la recuperación del tendón será planificar de forma adecuada una progresión de ejercicio terapéutico, individualizado y que tenga en cuenta las necesidades del paciente y las características del tendón afecto.

El ejercicio tiene que tener en cuenta la intensidad del dolor, pues, si éste es elevado se pueden comenzar con isometrías (contracción muscular que no modifica la longitud del músculo durante su ejecución) para dar una base de fuerza general y además aprovecharse de su baja carga sobre el tendón afecto y sus características analgésicas.

Tras ello potenciar la musculatura implicada, para posteriormente comenzar a aplicar cargas progresivas al tendón en cuestión, e influir en la reparación y regeneración del mismo. Para finalmente acabar con ejercicios en los que se aumenta la velocidad de ejecución y así trabajar el almacenamiento de energía en el tendón (si esto es pertinente).

Ejercicios para hacer en casa:

Como hemos comentado, podemos empezar por ejercicios de isometría, donde no habrá movimiento alguno, simplemente se llevará a cabo una contracción muscular. De esta manera, colocados con el hombro afecto contra la pared, entre el tronco y esta, haremos fuerza como si quisiésemos despegar el brazo del tronco (abducción). Al estar contra la pared no se creará ningún tipo de movimiento, realizando un ejercicio en isometría. Haremos 10 repeticiones y tras un breve descanso continuaremos con la siguiente serie. En total llevaremos a cabo 3 series.

Otro posible ejercicio sería en la misma posición, con el codo doblado en 90º e intentando llevar el puño hacia la pared, dejando el codo pegado al cuerpo y realizando así el gesto de rotación externa. Llevaremos a cabo 3 series de 10 repeticiones.

Isométricos para abducción de hombro - YouTube

 

Una vez hayamos terminado los ejercicios podemos hacer ejercicios de Codman, aumentando así el espacio subacromial. Para ello cogeremos un peso (una botella de agua, una pesa si tenemos en casa…) y lo cogeremos con la mano del hombro afecto. Nos apoyaremos en una mesa, una silla, la pared… con el brazo sano y tras inclinarnos ligeramente adelante, dejaremos caer el brazo hacia el suelo utilizando al pesa, relajándolo. Una vez colocado el brazo haremos círculos con la pesa, suavemente.

 

Ejercicios de Codman - Recuperación de lesión hombro

Fuentes:

  • https://www.mediespana.com/salud/diagnostico-tratamiento/tendinopatia/
  • https://www.irflasalle.es/que-son-las-tendinopatias/
  • https://lafisioterapia.net/tendinopatia-2