¿Fisioterapeuta o traumatólogo? Lo que hay que saber para elegir la consulta adecuada desde el principio

Una mala zancada que acaba con una rodilla resentida, quizá el esfuerzo de preparar una oposición que te ha dejado la espalda como un acordeón, o sencillamente que te levantas por la mañana con el cuello completamente rígido, oxidado, inmóvil… Da igual el caso. Lo importante es que tu cuerpo se queja, dirías que tienes una lesión y necesitas ayuda. ¿A quién vas a llamar? Tu vecina te ha hablado maravillas de un fisioterapeuta que pasa consulta a dos minutos de tu casa, tu cuñado no deja de darte referencias de su primo traumatólogo y el listo de turno lo tiene claro: si el problema está en una articulación, estás en el territorio de los reumatólogos. Eso sí que no te lo esperabas.

Impera la confusión, y es lógico; los tres profesionales pueden tener un papel potencial en la recuperación de una lesión, el alivio del dolor o el diagnóstico de una enfermedad. Y es posible que tengas que visitar a varios profesionales distintos para recuperarte de tu problema. Pero incluso en estos casos el orden es relevante, y hay pautas de actuación importantes para no perder el tiempo y ponerte en las mejores manos desde el primer momento.

Más que muletas y férulas

Basta escuchar la palabra traumatólogo para que las muletas y el quirófano vengan a la mente. El traumatólogo trata los traumas, los golpes, los malos pasos… Pero no, la traumatología no es solo eso. Según Mikel Aramberri, traumatólogo de la Selección Española de Rugby y director de la Clínica Alai, “un cirujano ortopédico y traumatólogo trata las patologías que afectan al aparato locomotor que, además de huesos, incluye músculos, ligamentos y tendones. Vemos muchas fracturas, pero cada vez hay más consultas por dolores atraumáticos, como el dolor de hombro o el dolor en la parte interna de la rodilla. El primero puede deberse a una inflamación o a la rotura de los tendones del manguito rotador. En cuanto a la rodilla, hay dos causas principales: la rotura degenerativa del menisco interno y/o la artrosis del compartimento medial de la rodilla. Además, tratamos médicamente las patologías que pueden abordarse de manera conservadora, como las contracturas”.

“En deportistas jóvenes abundan las lesiones de ligamento cruzado anterior, una lesión más frecuente en féminas. En personas de edad avanzada abundan los problemas de roturas de tendones del hombro y, en muchos otros casos, de artrosis. La osteoporosis produce un número elevado de fracturas de cadera en personas mayores, generalmente por caídas banales desde su propia altura. En muchos de esos casos precisan de una intervención para poder devolver la movilidad al paciente”. De ahí que su labor principal sea solucionar la patología quirúrgica del sistema esquelético. “Desde poner prótesis de rodilla, cadera u hombro a realizar cirugías mini invasivas mediante artroscopia o cirugía percutánea, para solucionar lesiones de ligamento cruzado o los juanetes”.

No hace falta darte un golpe con la pata de la mesa o doblarte el tobillo haciendo deporte para visitar al traumatólogo. Incluso si un buen día te duele el pie sin venir a cuento, este profesional es una buena primera opción. “Trabajamos en equipo con muchos fisioterapeutas, pero lo más correcto es acudir al traumatólogo inicialmente. Tanto la exploración como las pruebas complementarias (radiografías, ecografías…) permitirán un diagnóstico exacto y enfocar el tratamiento con las mejores garantías”. En el hombro, por ejemplo, se pueden hacer ecografías en la consulta, lo que aporta mucha información en tiempo real acerca de si hay bursitis o inflamación subacromial, calcificaciones, rotura tendinosa… Otras pruebas hay que mandarlas hacer fuera de la consulta. Por ejemplo, cuando el traumatólogo precisa una radiografía para valorar otros aspectos del hueso, o resonancias magnéticas y TAC.

Las mejores manos para recuperar movilidad

Por una mera cuestión estadística —hay más clínicas de fisioterapia a pie de calle que de traumatología— muchas veces pensarás en pedir cita al fisioterapeuta en cuanto te duele un pie o te cuesta mover el cuello. Una situación súbita de dolor moderado, inflamación, rigidez (a veces se nota una zona endurecida o como una bola) o la dificultad para mover un miembro, en especial, después de haber practicado deporte, puede ponerte sobre la pista de que necesitarás pasar por su consulta. Una lesión abierta o un enorme hematoma, dolor agudo, imposibilidad de mover el miembro y hasta el hundimiento de la zona afectada puede indicar que hay una rotura muscular o del hueso. En ese caso, hay muchas papeletas para la lesión acabe en el quirófano y en manos de un traumatólogo.

Incluso en esa situación, si optas por acudir primero al fisioterapeuta de al lado de casa, no debería ser problema. “Antes de abordarlo con masaje manual u otra técnica más invasiva, primero valoraremos. Si está en nuestra mano, tratamos. Si no, sugerimos el profesional indicado. Un caso típico es el dolor lumbar. Puede ser por una contractura muscular, una hernia discal, problemas en el suelo pélvico y hasta por un mioma en el útero. En este último caso, recomendamos acudir a ginecología para tratar la verdadera causa del problema”, explica el fisioterapeuta Isidoro San Justo Molleda.

Entre las dolencias traumatológicas de carácter muscular que se ven en sus consultas están las sobrecargas y las contracturas. Pueden deberse a que has estado pintando el piso y tienes el brazo acartonado, o por sentarte mal en la silla de la oficina, o porque te has venido arriba entrenando… “Vemos muchos casos por una mala higiene postural y por sedentarismo (por ejemplo, muchos dolores de cuello o de espalda). Pero también por una degeneración articular inevitable por la edad”. Estas últimas abundan en deportistas o en profesiones que repiten un mismo gesto. También aportan pautas para conservar los resultados de sus intervenciones. “Nuestra función no es solo recuperar la funcionalidad, sino dar pautas para que no se repitan ni se cronifiquen”. También tratan muchos esguinces o torceduras de ligamentos, luxaciones y la rehabilitación poscirugía de las fracturas.

“Los jóvenes tienen ocio sedentario. Niños y adolescentes que se tiran horas con las tabletas o móviles, jugando o chateando. Vemos sobrecargas similares a las de una persona que trabaja sentada. En cambio, en adultos cada vez es más fácil ver lesiones deportivas”, básicamente por estrés articular y por sobreuso. Las mujeres merecen capítulo aparte. “El uso de tacones o llevar bolsos enormes con mucho peso favorecen desequilibrios posturales que acaban en contracturas o dolencias musculares en las cadenas posteriores (el ‘acortamiento’ del gemelo por llevar tacones muy altos). Por otro lado, tienen ciclos endocrinos variables por su propia fisiología hormonal. En las etapas estrogénicas del ciclo menstrual su laxitud ligamentaria es mayor”. Eso significa más elasticidad, pero también más riesgo de esguinces.

¿Y qué hace un reumatólogo?

No siempre la causa de que una articulación duela es un accidente o una mala postura. Puede que el problema esté dentro, y ese es el negociado del reumatólogo. “Es la especialidad médica responsable de enfermedades del aparato locomotor (huesos, músculos, tendones y articulaciones) y autoinmunes sistémicas. Abordamos el dolor muscular y articular que se asocia a signos externos de inflamación, aumento de la temperatura exterior, enrojecimiento o rigidez”, explica Paloma García de la Peña Lefebvre, reumatóloga en la Fundación Instituto Inmunes. “Un síntoma que se repite en muchas enfermedades reumatológicas es la sensación de que levantarte como oxidado, que tienes que dedicar unos minutos a movilizar los miembros para ponerte en funcionamiento, como si te llevara un rato que las articulaciones se engrasaran. Puede ser la sensación de que no puedes mover el cuello o que no eres capaz de dirigir bien los pies”.

La pista determinante es que eso sucede sin haber realizado ningún esfuerzo físico notable ni ese día ni los anteriores. Y que, pese a que pasan los días, la rigidez, el dolor o la inflamación no remiten. Incluso van a más. “También si hay cansancio sin causas aparentes, porque es uno de los síntomas más frecuentes en enfermedades autoinmunes que son nuestro campo de actividad. Es el caso del lupus, la fibromialgia o la artritis reumatoide”.

Pronunciar la palabra reumatólogo tal vez te haga pensar en tu abuela. Si es así, seguro que te equivocas. “Es un error habitual. Tratamos a personas mayores, por ejemplo, en casos de osteoporosis. Pero también tenemos pacientes jóvenes. Incluso niños con artritis idiopática infantil. Lo importante es que el resto de profesionales de la salud, desde el médico de familia al fisioterapeuta sepan distinguir los síntomas y derivarlos a un reumatólogo. En muchas patologías tratarlas cuanto antes evita daños permanentes, por ejemplo, por la erosión de un hueso inflamado”.

Fuente: El País

Paliar los efectos perniciosos del sedentarismo laboral, el asunto que aborda en marzo el videoconsejo de la campaña “12 meses, 12 consejos de salud”, del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarra.

Estar más de seis horas inactivo contribuye al desarrollo de diabetes, obesidad, cardiopatías, dolores musculares y articulares

La crisis sanitaria provocada por la Covid-19 ha obligado a gran parte de la sociedad a adaptarse rápidamente al teletrabajo, una modalidad que se ha revelado como una solución eficaz para mantener y asegurar la actividad económica.

Desde el confinamiento, el porcentaje de empleados que realizan su trabajo en sus casas se ha duplicado respecto a 2019. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del último cuatrimestre de 2020, el 9,95 por ciento de los ocupados (1.923.800 personas) trabajaron desde su propio domicilio más de la mitad de los días laborables, aunque estos datos fueron superiores en los trimestres precedentes.

Programar pausas

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Navarra (junto a los colegios de Aragón, Comunidad Valenciana, Cataluña, La Rioja, Cantabria, País Vasco, Madrid y Galicia) ha dedicado el videoconsejo de la campaña “12 meses, 12 campañas de salud” del mes de marzo a los empleados que realizan sus tareas desde su casa, con una serie de recomendaciones para “un teletrabajo efectivo y saludable”.

“Hay que desmitificar algunos mensajes. No existe una posición perfecta ni el mobiliario ideal. Todas las posturas son nocivas si se mantienen durante horas. La ausencia de movimiento, el abuso de tiempo sin cambiar de posición sí puede causar lesiones o problemas de salud”, explican.

Para ello, y sobre todo para evitar prácticas perniciosas o hábitos que puedan dañar la salud, los fisioterapeutas navarros recomiendan una serie de medidas entre las que destacan:

  1. Adecuar la altura de la silla hasta que resulte cómoda. No existe una única postura correcta. Sobre todo, es importante cambiar de posición de vez en cuando y no permanecer sentado más de una hora. Ponerse de pie para hablar por teléfono es una manera sencilla de obligarse a cambiar de postura.
  2. Vigilar la distancia de la pantalla del ordenador y que también resulte cómoda. Debe estar frente a la cabeza y a la altura de los ojos, que permita tener el cuello recto.
  3. Acodar los brazos en la mesa para teclear, evitando movimientos bruscos y con una buena postura para manejar el ratón.
  4. Programar pausas. Si alguien se mantiene más de seis horas inactivo está contribuyendo a desarrollar diabetes, obesidad, cardiopatías, dolores musculares y articulares. Por ello, los fisioterapeutas recomiendan la programación de una serie de pausas durante la jornada laboral.
  5. Ejercicios ligeros. Lo mejor, siempre que se pueda, es practicar en casa ejercicios ligeros durante esos momentos de pausa en el trabajo, como caminar para activar la musculatura y el sistema cardiorespiratorio. Otra propuesta rápida y sencilla es ponerse de pie y dibujar círculos con las caderas, aprovechando también para abrir y cerrar los brazos o levantar los pies para estirar las extremidades. Además de estos pequeños ejercicios, los fisioterapeutas proponen otros ligeramente más intensos, como sentarse y levantarse sin llegar a apoyar el peso del cuerpo durante 30 segundos seguidos, actividad que se debería repetir unas cinco o seis veces al día. También es recomendable subir las rodillas alternativamente o, todavía mejor, bailar durante alguna de las pausas programadas, para liberar tensión. Y una vez terminado el horario laboral en casa, media hora de ejercicio diario. Con ello se asegura una jornada eficaz y saludable.
  6. En paralelo, el videoconsejo de marzo destaca la importancia de una buena organización de la jornada en un espacio ordenado y con luz natural. Igualmente, es importante mantener un ritmo saludable de alimentación, por lo que hay que evitar tomar el desayuno o la comida mientras se trabaja.
  7. Acudir a un profesional. La persona que sufra dolores o molestias persistentes a pesar de estas recomendaciones debe consultar a un fisioterapeuta, ya que son los profesionales cualificados para atender este tipo de dolencias.

Campaña “12 meses, 12 consejos de salud”

La campaña “12 meses, 12 consejos de salud” es una iniciativa de varios colegios de Fisioterapeutas que arrancó en 2013.

Su objetivo es prevenir las lesiones provocadas por los malos hábitos a través de una serie de cortos de animación que se emiten con periodicidad mensual a través de distintos soportes, entre ellos las redes sociales y los medios de comunicación.

En invierno se producen más lesiones musculares debido al frío, según advierte fisioterapeuta

En invierno llegan a las consultas de Fisioterapia muchas más algias de raquis y lesiones musculares que en verano debido al frío, según ha advertido el experto en Ejercicio Terapéutico, recuperación funcional y Fisioterapia Deportiva David Martín-Caro Álvarez, por lo que el especialista ha incidido en la importancia del calentamiento previo al ejercicio y de acudir al fisioterapeuta.

«Tal vez sea casuístico, pero en esta semana hemos tenido multitud de roturas musculares, mientras que en verano ese porcentaje de lesiones fibrilares disminuyen, aunque aumentan las lesiones ligamentosas y articulares», abunda David, que aclara que, aunque no se puede establecer qué lesiones son las más frecuentes, ya que depende del tipo de práctica deportiva que se realice, aquellas que afectan a todo el sistema osteoarticular y músculotendinoso «son las que más se repiten».

Así las cosas, ha explicado que, con el frío, tanto los músculos como el sistema articular se encuentran mucho más rígidos y con menor movilidad, por lo que es «fundamental» realizar un calentamiento del sistema osteoneuromuscular, que mejore la funcionalidad y, sobre todo, que evite que se produzcan lesiones. «Si un calentamiento normal debe durar unos 15 minutos como mínimo, en época de frío debería ser de unos 25 minutos», afirma Martín-Caro.

En este sentido, afirma que el tipo de calentamiento hay que realizarlo siempre adaptado a las características de cada persona. «Como normas básicas podemos mencionar que el calentamiento debe llevar un orden: comenzar por ejercicios de movilidad articular, activación tendinosa y neuromuscular, ya que es muy importante activar de una manera correcta todos nuestros sistemas nerviosos y reflejos, que tendrán un papel muy activo en la prevención de lesiones», ha explicado. Ha añadido que, después, es necesario continuar con ejercicios más funcionales que impliquen algún gesto funcional o deportivo, «para ir concluyendo con una activación de todo el sistema cardiorespiratorio».

Por otro lado, la visita al fisioterapeuta puede ayudar a los pacientes a identificar sus puntos frágiles. «Los fisioterapeutas, por tanto, tenemos un papel muy importante ya que, por medio de nuestras valoraciones y nuestros conocimientos podemos indicarles las pautas y programas de ejercicio terapéutico adaptados a cada persona, enseñarles a realizar un buen calentamiento, con cargas e intensidades adecuadas para cada deportista, así como una correcta vuelta a la calma», ha señalado.

Por último, avisa, lo más importante antes de realizar cualquier actividad que implique ejercicio físico es determinar las capacidades cardiovasculares y neuromusculares de cada paciente, ya que un desequilibrio entre las demandas y exigencias de la práctica deportiva y las capacidades de cada deportista va a ser el responsable de la aparición de un gran número de patologías y lesiones.

Fuente: COPE

Los glucocorticoides no son tan efectivos como la fisioterapia para el dolor de la artrosis

Una reciente investigación concluye que los pacientes que han recibido fisioterapia frente a las inyecciones de glucocorticoides han conseguido reducir el dolor y mejorar la funcionalidad física.

Según los hallazgos revelados por un reciente estudio, la fisioterapia aplicada a pacientes con artrosis de rodilla consigue una mayor reducción del dolor y de la discapacidad funcional que los tratamientos basados en inyecciones de glucorticoides intraarticulares.

Los glucocorticoides son hormonas pertenecientes a la familia de los corticosteroides que participan en la regulación del metabolismo de carbohidratos favoreciendo la gluconeogénesis y la glucogenólisis; poseen además actividad inmunosupresora.

El estudio, se encuentra liderado por Gail Deyle, miembro de la Army-Baylor University Doctoral Fellowship. Este ha contado con una muestra de 156 pacientes con una edad promedio de 56 años. Estos padecían artrosis en una o ambas rodillas y fueron sometidos de forma aleatoria en una proporción de 1: 1 para recibir un tratamiento basado en fisioterapia o una inyección de glucocorticoides. Cabe señalar que la severidad del dolor y el nivel de discapacidad eran similares en los pacientes de ambos grupos.

Los pacientes integrados en el grupo cuyo tratamiento se basaba en la fisioterapia recibieron instrucciones sobre los ejercicios, movimientos articulares y los criterios sobre los que se fundamentarían estos en términos de dosificación y progresión de la intensidad. A los sujetos se les administró una media de ocho sesiones de fisioterapia durante un periodo de entre cuatro y seis semanas. Estos contaban con la opción de acudir a entre una y tres sesiones adicionales en el momento de las reevaluaciones, fijadas cuatro y nueve meses después de la finalización del tratamiento.

Por otro lado, un reumatólogo fue el encargado de suministrar las inyecciones intraarticulares a los pacientes incluidos en el grupo de los glucocorticoides. Estos recibieron una inyección en una o ambas rodillas (en función de la presencia o no de artrosis) de 1 ml de acetónido de triamcinolona y 7 ml de lidocaína al 1%. Antes de tomar la decisión de administrar la referida combinación el grupo de investigadores debatió sobre si era necesaria la administración de inyecciones adicionales. Se determinó que los pacientes podían recibir una media de tres inyecciones anuales en un año.

El análisis de los resultados del estudio se ha efectuado tomando como referencia el Índice de Artrosis de las Universidades McMaster de Western Ontario (WOMAC, por sus siglas en inglés), que establece una puntuación que va de cero a 240, siendo los resultados más altos los que se atribuyen a pacientes con dolor severo, discapacidad funcional y rigidez elevada.

De acuerdo a esto las puntuaciones obtenidas por los dos grupos de pacientes al inicio del estudio fueron de 108.8 +/- 47,1 en aquellos a los que les fue administrada la inyección y de 107.1 +/- 42.4 en el grupo que recibió fisioterapia.

Tras un año de aplicación de ambos tratamientos, las puntuaciones medias fueron de 55.8 +/- 53.8 para el grupo al que se le administraron los glucocorticoides; y de 37 +/- 30.7 en los que recibieron un tratamiento basado en la fisioterapia.

De este modo los investigadores concluyeron que la fisioterapia como tratamiento en pacientes con artrosis de rodilla reporta una mejoraría en la puntuación relativa al dolor y funcionalidad física, frente a las inyecciones de glucocorticoides.

El estudio “Physical Therapy versus Glucocorticoid Injection for Osteoarthritis of the Knee”, fue publicado en New England Journal of Medicine

Tendinopatía del supraespinoso, ¿qué se puede hacer en casa?

Tejido tendinoso:

Los tendones son bandas fibrosas de tejido conectivo, ricas en colágeno, cuya función es conectar los músculos con segmentos óseos y de esa forma, transmitir el movimiento producido por la contracción muscular. Son áreas donde se concentran grandes cargas que estresan el tendón. Aunque están formados por fibras de colágeno fuertes, se pueden estirar en exceso fácilmente o incluso desgarrar por sobreesfuerzo o sobreuso del tendón.

La clave de esta lesión la encontramos en el hecho de que los tendones están en continua destrucción/creación de tejido (tratando siempre de conseguir el equilibrio perfecto) y tienen una vascularización muy pobre, (pobre riego sanguíneo y, por lo tanto, pocas células reparadoras) lo que lleva a la lesión si se estresa el tendón más de la cuenta y no se le da tiempo para conseguir el correcto equilibrio destrucción/creación.

¿Qué es una tendinopatía?

La tendinopatía es el término aplicado a la combinación clínica de dolor y pérdida de función originada en un tendón.  Este proceso se cree asociado o producido por un cambio estructural del tendón, sin embargo, se sabe que el dolor es un procesamiento de nuestro cerebro ante estímulos concretos, con lo que esta modificación estructural no siempre da lugar a los síntomas antes descritos.

El dolor en la tendinopatía suele ser transitorio y generalmente asociado a la carga. Lo que puede indicar que es una señal de protección por la lesión del tejido, sin embargo, la gran facilidad de cronificación de esta patología y los recientes estudios que muestran que el ejercicio con cierta aparición de dolor, de modera intensidad no es perjudicial, hacen ver que la complejidad es mucho mayor que un simple daño en el tejido.

Posibles tratamientos:

Uno de los pilares fundamentales en la recuperación del tendón será planificar de forma adecuada una progresión de ejercicio terapéutico, individualizado y que tenga en cuenta las necesidades del paciente y las características del tendón afecto.

El ejercicio tiene que tener en cuenta la intensidad del dolor, pues, si éste es elevado se pueden comenzar con isometrías (contracción muscular que no modifica la longitud del músculo durante su ejecución) para dar una base de fuerza general y además aprovecharse de su baja carga sobre el tendón afecto y sus características analgésicas.

Tras ello potenciar la musculatura implicada, para posteriormente comenzar a aplicar cargas progresivas al tendón en cuestión, e influir en la reparación y regeneración del mismo. Para finalmente acabar con ejercicios en los que se aumenta la velocidad de ejecución y así trabajar el almacenamiento de energía en el tendón (si esto es pertinente).

Ejercicios para hacer en casa:

Como hemos comentado, podemos empezar por ejercicios de isometría, donde no habrá movimiento alguno, simplemente se llevará a cabo una contracción muscular. De esta manera, colocados con el hombro afecto contra la pared, entre el tronco y esta, haremos fuerza como si quisiésemos despegar el brazo del tronco (abducción). Al estar contra la pared no se creará ningún tipo de movimiento, realizando un ejercicio en isometría. Haremos 10 repeticiones y tras un breve descanso continuaremos con la siguiente serie. En total llevaremos a cabo 3 series.

Otro posible ejercicio sería en la misma posición, con el codo doblado en 90º e intentando llevar el puño hacia la pared, dejando el codo pegado al cuerpo y realizando así el gesto de rotación externa. Llevaremos a cabo 3 series de 10 repeticiones.

Isométricos para abducción de hombro - YouTube

 

Una vez hayamos terminado los ejercicios podemos hacer ejercicios de Codman, aumentando así el espacio subacromial. Para ello cogeremos un peso (una botella de agua, una pesa si tenemos en casa…) y lo cogeremos con la mano del hombro afecto. Nos apoyaremos en una mesa, una silla, la pared… con el brazo sano y tras inclinarnos ligeramente adelante, dejaremos caer el brazo hacia el suelo utilizando al pesa, relajándolo. Una vez colocado el brazo haremos círculos con la pesa, suavemente.

 

Ejercicios de Codman - Recuperación de lesión hombro

Fuentes:

  • https://www.mediespana.com/salud/diagnostico-tratamiento/tendinopatia/
  • https://www.irflasalle.es/que-son-las-tendinopatias/
  • https://lafisioterapia.net/tendinopatia-2

La Fisioterapia también se blinda al coronavirus

El coronavirus sigue ahí, pero sus secuelas, tanto por el contagio como por el confinamiento, han aumentado la demanda de Fisioterapia. Los profesionales han puesto en marcha un sinfín de protocolos para blindarse a la infección por COVID-19 sin mermar con ello la atención a sus pacientes.

En este contexto, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla – La Mancha (COFICAM), siguiendo las recomendaciones marcadas por el Consejo General de Colegios Fisioterapeutas de España (CGCFE), la Asociación Española de Fisioterapeutas (AEF) y la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Fisioterapia (CNNDFF), quiere poner en conocimiento de la población castellano-manchega que los tratamientos fisioterápicos se están dispensando con plenas garantías de seguridad, ya sean en clínicas privadas e incluso en domicilios o en la sanidad pública.

Actualmente, hay protocolos que dejan claro cómo debe ser el día a día en una consulta o en la visita domiciliaria del fisioterapeuta, y “no hay duda que desde que se reanudara la actividad asistencial programada los fisioterapeutas han adoptado las medidas necesarias para trabajar con las mejores garantías de protección para los pacientes y el equipo humano de las clínicas”, afirman desde COFICAM.

Medidas adoptadas por los fisioterapeutas:

  • Realización de teleconsulta o triaje previo antes de que acuda el paciente al centro para averiguar los detalles necesarios de la patología por la que consulta, así como los detalles pertinentes relacionados con un posible contacto con la COVID-19.
  • Información de las normas y requerimientos que la persona deberá cumplir cuando deba acudir presencialmente a la clínica.
  • Separación de 10 minutos entre las sesiones de tratamiento para evitar cruzarse con otras personas y asegurarse de aplicar al 100% el protocolo de desinfección.
  • Medición de temperatura de cada paciente y trabajador al entrar en el recinto.
  • Desinfección de todos y cada uno de los pomos de las puertas. Desde la entrada hasta cabinas y baños entre paciente y paciente.
  • Gel hidroalcohólico en todas las salas, recepción y baños.
  • Sabanilla desechable y toalla personal con cada paciente.
  • Desinfección de camilla, agujero facial, equipos de electroterapia, y perchero después de cada tratamiento.
  • Uso obligatorio de mascarilla por parte del personal y de los pacientes.
  • Preferencia de pago con tarjeta frente a efectivo.

Para los pacientes se recomienda:

  • Acudir a la clínica sin acompañante (exceptuando menores o personas con movilidad reducida).
  • Llegar a la hora de la cita (no mucho antes para evitar esperas innecesarias)
  • Quitarse pulseras, collares o pendientes.
  • En el caso de cruzarse con otro paciente en la clínica, debe mantener una distancia de al menos un metro y medio.

Aumento de la Fisioterapia a domicilio 

Muchas personas han necesitado cuidados debido al teletrabajo. Lumbalgias, contracturas y dolores en el cuello son las dolencias más comunes que ha dejado el teletrabajo en estos meses. Además, las secuelas motoras, respiratorias y neurológicas provocadas por el COVID-19 también son motivo para acudir al fisioterapeuta. Debido a ello, los profesionales han visto como ha aumentado la demanda de los tratamientos fisioterápicos a domicilio.

Igualmente, los tratamientos se han visto espaciados en el tiempo, con el fin de garantizar las medidas de protección y poder prestar una atención de calidad para el usuario y con seguridad para el propio fisioterapeuta.

Fuente: Diario Sanitario

DIATERMIA FISIOTERAPIA PIÑAR DE JUANA

En Fisioterapia Piñar de Juana hemos probado la máquina de Diatermia Fisiowarm Easy de la casa Helios y estamos muy contentos con los resultados obtenidos. Las personas que la han probado nos han transmitido también su satisfacción.

DIATERMIA FISIOTERAPIA PIÑAR DE JUANA

Desde Fisioterapia Piñar de Juana nos complace deciros que hemos comprado una máquina de diatermia.

Dentro de las técnicas de electroterapia avanzada, la diatermia es un tratamiento que acumula un bagaje de eficacia contrastada. Se trata de una terapia basada en el uso de corrientes eléctricas de alta frecuencia, con lo que se consigue estimular los tejidos en zonas muy profundas que son muy difíciles de activar. De esta forma, con la diatermia se consiguen avances notables frente a patologías o lesiones como los esguinces, las roturas fibrilares o las contracturas.

La diatermia es una técnica con una larga trayectoria de más de 30 años, que se basa en la producción de ondas de alta frecuencia que producen un aumento de temperatura en la zona lesionada. La eficacia de la diatermia explica que siga siendo aplicada con frecuencia por los fisioterapeutas.

La diatermia está indicada para esguinces de tobillo, tendinopatías, rotura de fibras, contusiones, contracturas, fracturas (como la fractura de peroné), sobrecargas o edemas, pues permite acelerar el metabolismo y la absorción del edema. Esto reduce notablemente el tiempo de recuperación.

Modalidades de diatermia

Cuando se habla de diatermia, hay que partir de la distinción entre las dos modalidades de aplicación:

  • La diatermia capacitiva se utiliza para los tejidos más superficiales. Como explica Quintero, el modo capacitivo suele utilizarse para trabajar la recuperación muscular.
  • La diatermia resistiva permite trabajar tendón, hueso y ligamentos. Es decir, «todo lo que tenga menos capacidad hídrica que el músculo».

Antes de la aparición de esta terapia avanzada, se utilizaban microondas o infrarrojos. Sin embargo, con estas técnicas el campo de actuación se disipaba, o las ondas penetraban muy poco, con lo que el efecto sobre los tejidos dañados era menor.

¿Qué efectos tiene la diatermia?

La diatermia consigue acelerar los mecanismos naturales de reparación de los tejidos lesionados. El mecanismo es el siguiente: la aplicación de calor focalizado en tejidos profundos, produce unos efectos bioquímicos de mejora de la permeabilidad de la membrana celular, así como un incremento de los intercambios iónicos, y un aumento de la microcirculación con una mayor vasodilatación. Esto produce, finalmente, la mejora de la reabsorción venosa y linfática.

La transferencia de corriente de alta frecuencia a los tejidos produce varios efectos:

  • Eleva la temperatura de esos tejidos, en ocasiones a niveles muy profundos a los que no es posible llegar con otras técnicas.
  • Se produce una elevación del umbral del dolor como efecto necesario de ese aumento de la temperatura.
  • Tiene un efecto vasodilatador, de modo que el aumento del flujo sanguíneo facilita el drenaje de edemas.
  • Se produce también un efecto antiinflamatorio, resultado directo del efecto vasodilatador.

Con la diatermia se penetra en el tejido, y se concentra o expande. Y no sólo eso: permite trabajar de forma dinámica, estar haciendo una aplicación y trabajando a la vez un movimiento específico que me interese. Al cabo, se produce una reducción del dolor, la mejora de la movilidad, la regeneración de los tejidos más rápidamente, se acelera la cicatrización y se reduce la fibrosis.

¿La diatermia duele?

Además, esta técnica tiene la ventaja de ser totalmente indolora y no estar contraindicada excepto para casos muy concretos. El paciente tiene una sensación térmica de calor, siempre dentro de la zona de confort. Una sensación de calor que puede estar en torno a un 7 sobre diez. Pero el efecto se produce a nivel profundo, aumentando el metabolismo y acelerando por tanto la recuperación. El tratamiento con diatermia ejerce un efecto antiinflamatorio y analgésico que permite al especialista trabajar con otras técnicas.

Suele aplicarse en sesiones de 15 a 30 minutos. Si hay alguna herida, son contraindicaciones relativas y básicas. Solo hay que tener precaución en pacientes con material de implante como marcapasos o placas en fracturas, pero solo es problemático si la diatermia se aplica en la zona del implante.

Eso sí, la diatermia debe aplicarse siempre por el especialista, en este caso el fisioterapeuta, y en combinación con las técnicas que ese especialista estime oportunas. Se trata de que los profesionales mejor formados tengan a su disposición el equipamiento que incorpora la tecnología más eficaz, para ofrecer al paciente un tratamiento similar al de la medicina y la fisioterapia deportiva de las que disponen los clubes de élite.

 

Fuente: Saludeporte por grupo Belman. Néstor Cenizo

Fisioterapeutas destacan la importancia del ejercicio terapéutico tras el confinamiento

Según datos de ConArtritis, el 50% de las personas con artritis han necesitado información sobre las medidas a tomar durante la pandemia y el 52% admite un aumento de los dolores articulares en el confinamiento.

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (Cpfcm), a través de su Comisión de Ejercicio Terapéutico, ha advertido este lunes de los efectos de la inactividad por el confinamiento en las personas con artritis y ha destacado la importancia del ejercicio terapéutico programado para revertir sus consecuencias.

Así lo ha manifestado el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (Cpfcm), coincidiendo con la campaña de la Coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis) que, bajo el nombre ‘Artritis en la COVID-19’, pretende ofrecer información y ayuda a las personas con artritis que han visto mermadas sus capacidades con motivo de la pandemia.

De esta forma, los fisioterapeutas consideran que el ejercicio terapéutico programado es la mejor herramienta para resolver los posibles problemas de pérdida de fuerza muscular o deterioro del equilibrio que los pacientes con artritis han visto agravados durante el confinamiento.

Y es que, tal y como indica el portavoz de la Comisión de Ejercicio Terapéutico del CPFCM, José Antonio Martín Urrialde, “según los datos que nos ofrece ConArtritis, más del 70% de los enfermos artríticos han sufrido disminución de la fuerza muscular y un deterioro del equilibrio y la seguridad en la marcha y la deambulación durante la pandemia, por lo que la fisioterapia será un aliado fundamental para minimizar estas consecuencias”.

En concreto, los fisioterapeutas destacan que el ejercicio terapéutico programado podrá mejorar la capacidad cardiovascular a través de actividades continuas e indoloras como caminar, bailar, nadar o hacer bicicleta entre 30 y 60 minutos por lo menos tres días a la semana, llegando al 70% de la frecuencia cardiaca máxima.

Además, Urrialde incide en que realizar ejercicios con pesos, bandas elásticas o equipos mecánicos, “siempre con prescripción del fisioterapeuta, podrá contribuir al aumento de la fuerza y la masa muscular de los grupos articulares más importantes de piernas y brazos si se realiza con intensidad moderada entre dos y tres veces por semana.”

Los programas de estiramientos musculares activos y progresivos realizados de forma diaria para mejorar la flexibilidad articular, así como la aplicación de programas de propiocepción que mejoren el equilibrio y la estabilidad, son otras de las herramientas con las que cuenta la fisioterapia para minimizar las consecuencias que la inactividad por el confinamiento ha podido tener en este tipo de pacientes.

Y es que, según una encuesta ofrecida por ConArtritis, el 50% de los participantes afirman haber necesitado información precisa sobre las medidas a tomar durante la pandemia y hasta el 53,2% consideran que el confinamiento aumentó sus dolores articulares.

Desde la Institución colegial señalan que estos elementos junto a una adecuada supervisión terapéutica, pueden ayudar a superar los efectos provocados por el confinamiento, devolviendo al paciente el estado funcional que le permita el desarrollo normalizado de sus actividades diarias.

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (Cpfcm), a través de su Comisión de Ejercicio Terapéutico, se suma a la campaña #Arenlacovid.

Fuente: ConSalud

Aumenta el número de citas en las consultas de fisioterapia: ¿Cómo evitar lesiones en la desescalada del coronavirus?

El confinamiento decretado por la crisis del coronavirus está pasando factura en los músculos de nuestro cuerpo, por lo que han aumentado de forma significativa las citas en consultas de fisioterapia.

Durante la desescalada del coronavirus se ha producido un aumento de lesiones musculares como consecuencia del confinamiento, lo que ha elevado el número de visitas a consultas de fisioterapia.

En el caso de los deportistas, estas pequeñas lesiones musculares se deben a la intermitencia de la actividad deportiva, es decir, comenzar a hacer deporte a nivel alto después de más de dos meses sin hacer ejercicio durante el confinamiento. Por ello, los expertos recomiendan que al igual que la propia desescalada, este regreso a la actividad deportiva se lleve a cabo de forma progresiva.

Así lo están haciendo los deportistas de élite. Ayer se conoció que LaLiga volverá a partir del próximo 8 de junio, y algunos futbolistas han sufrido leves lesiones tras el confinamiento por la crisis del coronavirus.
También es importante la postura del cuerpo a la hora de realizar cualquier actividad. Esto último también se aplica al teletrabajo. Las consultas de pacientes con molestias o dolores de espalda por trabajar en mala postura durante el confinamiento se han disparado en estos últimos días.

Otra de las tendencias y los hábitos que nos ha dejado esta crisis del coronavirus es la relajación a la hora de conducir, que además de mandarnos al fisioterapeuta, pueden favorecer cualquier despiste, muy peligroso cuando se trata de la carretera.

Fuente: Antena 3